El zumo del juego. Por Betty Badaui
Fenia, vino Adelón. Comimos, bebimos, nos bañamos, hicimos el amor… Y tengo deseos de llorar. ¿Recuerdas, Fenia?, nos disputábamos sus cerezas, hicimos un pacto…, y te gané, Fenia. Al menos, eso creímos. Adelón hacía escala en tus ojos de fuego, con ellos marcaste su cuerpo que fulguraba de placer; yo…
