Ciegos y sordos. Por Margarita Wanceulen

horizontes

Ciegos y sordos,

cada cual en su capullito,

buscando el refugio,

el respiro.

 

Ciegos y sordos,

deambulantes, somnolientos

arrastrando penosamente

a los muertos,

a los heridos.

 

Implorando en silencio

el calor de una llama

que nunca llega.

 

Aventando ansiosamente

la brasa bruñidora

que les devuelva,

compasivamente,

la vacía sombra

de los que nunca estuvieron.

 

Margarita Wanceulen

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2 comentarios:

  1. No recordaba tu faceta poética, pero es maravillosa. Gracias por compartirla con nosotros y que el año que entra te inspire nuevos versos. Y nosotros que los leamos.
    Muchos besos.

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