Los Cármenes de Granada. Por Usue Mendaza

Audio: Los Cármenes de Granada

   ¿Hola buenas qué tal? Bienvenidos a un nuevo podcast de mi Ciclo, que también es el suyo, de “Jardines de España”. En esta ocasión aprovechando que vivo en Granada y que disfruto de ella, no puedo mostrarme indiferente en mi Ciclo sobre los Jardines españoles a los Cármenes granadinos.  Herencia musulmana y cristiana, vida íntima, tranquila, recogida y placentera la de sus dueños en el interior de estas viviendas, cuyos muros blancos nos están pidiendo, seguro que con alguna buganvilla de por medio, que respetemos su sigilo.

   ¿Podríamos llegado el caso, comparar a los dueños de un Carmen en Granada con quien presume de poseer un apartamento en la Quinta Avenida de Nueva York o con aquellos anfitriones que exhiben su Chateau francés en una reunión de amigos? Si lo hiciéramos, comparar un Carmen bien con un loft newyorkino o bien con un palacete francés, entonces nos estaríamos alejando del concepto, de la función o misión y carácter  de un Carmen.  Esto es así porque los propietarios de un Carmen elijen pasar desapercibidos, guardar celosamente su intimidad sin ser dados al exhibicionismo imperante.

   Dicho esto, destacar que para críticos e investigadores ha sido una tarea ímproba y muy esforzada, no sé si concluyente, dar con una definición plausible de lo que denominamos como Carmen.  Será que nuestro esfuerzo, típico y muy humano de las personas de llamar a las cosas por su nombre y de comprenderlas, merece la pena; por eso, con otro analogismo esta vez más sugerente y útil, diré que los Cármenes son para Granada como los cigarrales de Toledo; los cigarrales son unas moradas con jardín y huerto, inconfundibles en arquitectura y ambiente natural por sus características topográficas, históricas y estilísticas.

   Si echamos mano además de la etimología, que siempre nos brinda pistas sobre el conocimiento, la palabra Carmen viene de la voz árabe “Karm” que significa viña. Pero no una viña como la hemos entendido desde siempre con sus lindes. No. Hemos de tomar el significado de viña en el sentido más amplio de la palabra “jardín”, jardín como paraíso, sobre el que nos habla El Corán.

   El concepto de “jardín” también se encuentra en diversas lenguas europeas con raíces germánicas o romances. En alemán, jardín se traduce como Garten.

   Igual de pragmáticos que los alemanes son los aprovechamientos de los desniveles comunes a todos los Cármenes del Albaicín, apreciables en la configuración arquitectónica de la vivienda y de sus jardines dispuestos a distintos niveles y que se pueden recorrer por patios, fuentes y escaleras; o por parrales, granados, adelfas, alguna higuera o algún macasar, sin olvidar por supuesto al ciprés y a su sombra alargada, que se eleva un metro o dos más que la atalaya de la casa, tan típica de los cármenes granadinos. Los más mañosos y virtuosos en el cuidado de sus jardines, tendrán plantados algún kaki o melocotonero. La importancia de esta combinación huerto – jardín no es caprichosa. Esta característica es una seña de identidad que distingue a los Cármenes desde el punto de vista cultural árabe de que el huerto convive en delicada armonía con el jardín. Son ambos una unidad por lo que no se distingue qué es qué.

   A esta reinante armonía y sencillez contribuyen los materiales de la casa, tapias y divisiones jardineras que huyen del poder de ostentación. La fachada eso sí, nos sorprende muchas veces con un zócalo de azulejos de la cerámica típica granadina Fajalauza, donde lo importante es la impresión armoniosa del conjunto entre dentro y fuera. Llega un punto en que se pierde la sensación de límite entre la casa, el jardín y el huerto.

   Y todo esto sobre el suelo de los Cármenes del que ya dio fiel testimonio Federico Garcia Lorca cuando escribió esto sobre el “empedrado granadino”:

   “El empedrado de Granada mezcla la guija negra y la clara en un conjunto tierno, dorado, plateado que parece trencilla, cuerda y cuando lo moja el agua, salen aquí y allá lo negro y lo rubio, contagiados como en una enredadera de armonizadas melodías de hojas y flores”.

   Respecto a los árboles y arbustos que son asimismo melodía de un Carmen, reza el Corán “ filtran la luz, mantienen constante la temperatura, producen frutas, dan sombra con frondosidad. Arrayanes, bojes, cipreses, olivos y naranjos que relajan y deleitan nuestra vida”.

   Con suerte y no solo con la vista, el tacto, el sentido menos desarrollado y menos valorado, encuentra también en el recogimiento de estos Cármenes su propia actividad innata: tocar con los dedos los troncos de los árboles para indagar en ellos pero también en nosotros mismos, jugar con los pétalos de alguna rosa que intuye la espina y meter la mano en el agua de alguna alberca para frotarnos la nuca. O dar una caricia a un arbusto de boj o de arrayán para estimular su olor o fragancia. Se huele a azahar, a inmaculada azucena, a generosos nardos, a rosas policromadas, a jazmín bravo y a coplero clavel que se deja ver de entre algún bolsillo de alguna americana. Dice una receta árabe, que los claveles dispersan un olor más intenso cuando se les coloca un clavel seco cerca de sus raíces.  Un poeta musulmán escribió estas líneas: “El galán de noche retiene su aliento durante el día y los esparce por la noche”

   Los Cármenes atesoran sus sonidos y su música. Sino que se lo pregunten a Falla o a Tárrega que se inspiraron en ellos. El tintineo tímido de unas gotas de agua de un pilar que juega al escondite o algún que otro arroyuelo que acompaña el canto de un ruiseñor libre o de algún canario feliz en su jaula de madera, el zumbido del follaje de un viejo olivo que nos protege del viento de la Sierra. O el silencio y los recuerdos. O habla la guitarra con el agua cuando recordamos a Angel Barrio o a Manuel Cano Tamayo sentados en sus patios.

   ¿A qué sabe un Carmen? El Carmen de Granada sabe a albahaca, a laurel, a hierbabuena. Para regusto del paladar, los membrillos, la breva temprana o el higo tardío recién recogido.

 

   Quiero dedicar un espacio muy especial al Carmen de los Cármenes en Granada: El Carmen de los Mártires en el que hoy en día tienen aquí privilegiado y romántico espacio, celebraciones como bodas, eventos empresariales, culturales, en definitiva todo acto que ennoblezca la imagen de la ciudad de Granada en el mundo .

   Muy poquitas personas que cruzan las puertas de la Alhambra saben que a escasos metros un espacio llamado Carmen, no existe en España otro nombre de pila con tan fuerte personalidad, … fue durante décadas, Museo privado, enclave diplomático y escenario de recepciones de alto copete.

   Es más. Desconoce por completo la mayoría de sus paseantes por el Carmen y alrededores, que si el Carmen de los Mártires, hoy propiedad del Ayuntamiento de Granada… es uno de los espacios singulares de la ciudad, se lo debemos con creces al empresario belga, Hubert Meersmans, que afincado en Granada desde finales del siglo XIX, supo y muy inteligentemente, convertir la finca en la residencia de lujo por antonomasia y en el foco activo de la vida artística, social y política .

   Su particular historia, que a continuación trataré de desgranar… entrelaza Industria, Arte, ambición personal y cierta aura de leyenda.  El 7 de Agosto de 1896 Hubert Meersmans de Smet, por cierto que de origen humilde, para más señas hijo de padre campesino y madre sin alfabetizar… compra el Carmen de los Mártires a la viuda del Conde de Adanero.

   Curioseando en la documentación que he tenido a mano, he sabido que el espacio de este Carmen se originó, benditas coincidencias de la vida, en la misma colina en la que Boabdil entregó las llaves de Granada a las tropas cristianas en 1942. La reina Isabel La Católica mandó construir allí una ermita para ser ampliada por los Carmelitas Descalzos. Tras la desamortización de Mendizábal en 1835 el convento fue derribado y la superficie subastada a manos privadas. Tuvieron que pasar 61 años hasta que lo adquiriera nuestro protagonista de hoy.

   Si el jardín ya diseñado por los anteriores dueños apenas requería modificaciones, ¿qué aportó Meersmans al Carmen de los Mártires?  Buena pregunta porque la lista de aportaciones fue innumerable. Inmensa diría yo. H.M.  Embelleció la fachada, añadiendo columnas, palmeras y esculturas, reformó con esmero los interiores incorporando puertas antiguas, refulgentes artesonados, los mejores tapices, mobiliario histórico, obras pictóricas y esculturas. Convirtió la casa en un escenario cuidadosamente elegido para impresionar, y me expreso bien, im- presionar, consolidando el Carmen de los Mártires como unívoco símbolo de una Granada refinada y cosmopolita, acorde con el espíritu elegante que recorría la Europa del siglo XIX.

   Pero el hito que marcó su céntrico papel en la vida granadina fue la visita del monarca Alfonso XIII a la ciudad en abril de 1904. El monarca fue hospedado en unas estancias del Ayuntamiento ignorando muchos que las estancias elegidas en la corporación para el Rey, fueron acondicionadas suntuosamente con el mobiliario de un coleccionista extranjero. Deduzco que ya han averiguado de quién se trató. De nuestro ya querido amigo H.M.

   A partir de este episodio, Su Carmen de los Mártires se convirtió en la escala habitual de la realeza y de la diplomacia europea porque como Coleccionista de Arte y sofisticado anfitrión Meersmans supo conectar con la élite. En los años 20 por poner uno de tantos ejemplos, trataría a Lorca y a Falla que en 1922 sería su vecino. Compartía asimismo entorno cultural con el pintor José Rodríguez Acosta y en el mismo año 1922 fue este círculo intelectual y no otro, el que impulsó nada más y nada menos que el primer Concurso de Cante Jondo. Meersmans decoraría con exquisitez el patio del Hotel Alhambra, sede del Certamen del Concurso de Cante Jondo.  Seis años después de la celebración de este concurso en 1928 y dada la notoriedad de esta figura icónica en Granada, Federico García Lorca lo retrató y con humor en un relato publicado “El Gallo” del que les leo aquí un pasaje:

   Escribe Lorca: “Recién llegado a la ciudad, el millonario Monsieur Meersmans compraba a excelente precio todos los gallos existentes. Los jardines de los Mártires estaban llenos de gallos”.

   De gallos ahora no lo sé porque no visito todos los días el Carmen pero doy buena fe de que un vistoso pavo real hace las delicias de sus visitantes, sobre todo cuando se pavonea delante de todos abriendo su inmensa, delicada y colorida bata de cola.

   Con el tiempo Meersmans adquirió un estatus casi místico, cosmopolita y filantrópico, figura que transcendió lo económico instalándose en el imaginario colectivo junto a su Carmen como símbolo de una Granada abierta al mundo.

   Esta herencia que nos dejaron la cultura musulmana y cristiana, la delicadeza sutil, el esfuerzo apenas palpable para conjugar entre los elementos jardineros y los arquitectónicos, la sensualidad humana, la elevación del alma y el embrujo de los dones creativos, esta herencia, todavía hoy en día presente, ha permitido después de muchas investigaciones y estudios, convencer a la UNESCO para declarar al Albaicín y sus Cármenes Patrimonio de la Humanidad.

   Y como quiero ir concluyendo, qué mejor manera posible de hacerlo que con dos citas: una del pintor y escritor que mejor retrató los jardines granadinos y me refiero a Santiago Rusiñol y otra cita del Arabista Luis Seco de Lucena Paredes citas que resumen de manera sencilla lo que he querido expresarles aquí:

   “Los Cármenes de Granada no son románticos, ni primitivos ni modernos. Tienen su carácter heredado de los árabes, su tradición propia y su propio estilo. Pequeños, ocultándose a sí mismos en su espesura, sin aspecto exterior, cruzados de caminitos de boj… inspiran recogimiento y tienen el encanto oriental del jardín trazado en la vaga concepción del sueño de parque escrito en leyenda, de inscripción morisca cuyas letras son los árboles y las flores, una necesidad del alma. “

   Y añado yo aun más, una necesidad perentoria de vivir y de vivir hacia adentro.

   Agradezco especialmente a la Antropóloga Christiane E. Kugel, al arabista  Luis Seco de Lucena Paredes y a la Revista granadina ALHÓNDIGA por su inestimable contribución a modo de documentación a la creación de este podcast y especialmente agradezco a mi madre por su eterna paciencia para conmigo.

USUE MENDAZA

 

Usue

Nace en Vitoria-Gasteiz en 1975. Titulada en Secretariado de Dirección por la Universidad de Deusto, Bilbao (1993-1996). Miembro del Grupo Vasco del Capítulo Español del Club de Roma. Siempre ha sentido curiosidad por el mundo cultural pero a sus 33 años despierta especialmente un enorme interés por la Poesía y por la Literatura. Con el Liceo Poético de Benidorm, de la que fue integrante, participa, además de en numerosos recitales por toda la provincia de Alicante, en la Antología VOCES EN AZUL con la Editorial Germania. Ha colaborado en el libro antologado DEL SILENCIO AL TEATRO DEL PARNASO, disponible en Amazon, en homenaje al poeta modernista hondureño Juan Ramón Molina, amigo de Ruben Darío. Acompañada por el gran cantautor Luis Eduardo Aute entre otros poetas españoles, están también sus letras en la Edición Virtual de Agosto de 2013 en DOS POEMAS Y UN CAFE, Boek Visual. Escribe asiduamente reflexiones, relatos, artículos etc, para Canal Literatura y para su blog usuemendaza.wordpress.com. Actualmente reside y trabaja en la bella Ciudad de Elche en Alicante.

2 comentarios:

  1. Blas González Jiménez

    Muy ilustrativo y ameno a la vez, da una descripción física, y sobre todo sensorial, de lo que son los cármenes. Dan ganas de salir pitando a visitar alguno de ellos, a pesar del calor, seguro que además son refrescantes 😃👍

  2. Fe de errata: 1492 en vez de 1942

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