¿Será la muerte la musa que inspira nuestras palabras más hermosas? Por Mati Morata

Convoco a la musas para que nos asistan en vida, para que los versos libres encuentren sus poemas, para que los sentidos se embriaguen de luces, para que nuestras manos se preñen de caricias suaves, para que nuestras miradas no estén vacías y para que nuestras cabelleras sean la banderas al viento.

La muerte es cierta e inexorable: una verdad, la verdad. Pero, tras ella, ninguna palabra hermosa tendrá sentido. Pronunciémoslas mientras haya un latido que se acelere al sentirlas, mientras haya un paso que invente un camino, mientras haya puertas que abrir y mientras haya copas que contengan y celebren ilusiones.

No quiero pintar tu retrato favorecido por la añoranza; quiero pintarte, hoy, perfecto y real. No quiero que esperes a estar muerto para oír una retahíla de tus virtudes y tapar con mi velo de luto tus defectos. Entonces, será tarde, porque no ha de ser el dolor quien convoque mis mejores poemas, sino el amor y la vida que nos concede este momento para que yo te hable y tú lo oigas.

Esto es una confesión de amor, porque tú, hoy, estás vivo y recibes alegre las palabras hermosas que sé pronunciar para ti.

 

Mati Morata
Colaboradora de esta Web en la sección
“Miradas con MatiZ”

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Un comentario:

  1. Rafael Borrás

    Poesía en prosa, creo.
    Ingenioso para aportar cercanía y calidez ese cambio a segunda persona mediado el texto.
    Estupendo, Mati.

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