No hay salida. Por Puri Teruel Robledillo

No hay salida

 

No hay salida.

 

Yo vine de Siria, de Alepo, de Uganda,

de Gaza, de Ucrania…

Mi madre me parió con dolor…con amor

Después me entregaron al horror, al espanto.

Y caminé descalzo por un campo de flores sesgadas

todas rojas de la sangre derramada de hijos sin madre, de madres sin hijos.

Pero no hay salida en estos campos…

No hay salida.

Siento el frío como atraviesa mi piel como una faca,

Pero no lo veis, no veis ningún rostro.

Solo cuerpos con brazos y piernas y sangre

Pero sin rostro.

Con huesos, pero sin alma

Con el miedo pintado en las pupilas que se hinchan como globos,

Cuando se marcha sin previo aviso la esperanza.

 

Yo viví en una casa con un balcón que daba al sur

Y tuve un hermano, y una hermana y una alcoba.

Y caminaba al colegio cada día y soñaba

que la vida era buena.

Pero ahora estoy rodeado de alambradas y océanos, y escalofrío.

Y no hay salida en estos campos…

No hay salida en los océanos…

No hay salida.

Solo muerte.

Siento el frío y el hambre que se comen una a una mis entrañas

Pero no lo veis, no veis ningún rostro.

Solo cuerpos con brazos y piernas y sangre

Pero sin rostro.

Con huesos, pero sin alma.

Con el miedo pintado en las pupilas que se hinchan como globos,

Cuando se marcha sin previo aviso la esperanza.

 

Puri Teruel Robledillo

Puri terual Robledillo

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