Estaciones íntimas. Por Luis Oroz

Luis Oroz. Estaciones íntimas

 

Estaciones íntimas

 

Aquí queda el agosto,
junto al sudor de la costumbre,
tras esta realidad que se cae de los hombros
al entrar la casa.

-Las estaciones mienten con nosotros,
aprenden a vivir en lugares insólitos
o emigran hacia el sur de la palabra tiempo.

Es octubre en la mesa,
se levantan las hojas de los libros
cubriendo de certezas amarillas las sienes de la noche,
mientras en otra habitación, al calor de un bostezo,
eclosiona la oruga del insomnio.

En la cama han caído 4 copos de nieve.
Es enero en la alcoba,
y supongo que el frío se parece a los besos;
espera alguna piel y se reencarna
en forma de inconsciente cobardía.

Cuaja la libertad en un cuarto cerrado,
y las huellas son dudas que se imprimen
con una gravedad indefinida.

De ventanas adentro el huracán de siempre,
el que ordena el desorden de los horas inútiles,
arrastrando la voz de las fotografías
y empujando silencios hacía el mar de los tímpanos.

Pero agosto es quien cruza por la calle del Puerto
con su misma vehemencia,
tal vez con el calor helado que desprenden los sueños
de los que no han dormido.

Amanece muy tarde y huele a lluvia,
una nube de abril se detuvo en el baño,
como cada mañana,
para precipitarse lentamente sobre un polen de espuma.
Y supongo que el agua se parece a los besos;
taquigráfica forma de tachar en la piel
la fecha original del calendario.


Luis Oroz

Poema ganador del Premio Nacional de Poesía del XV Certamen Literario “San Jorge” de Madrigueras

Blog del autor

Un comentario:

  1. Emoción en vena,precioso.
    Besos Luis

Responder a Brujapiruja Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *