No hay trucos para desbaratar el dolor
cuando en caída vertical te ataca por la espalda
a media noche.
No hay forma posible de hacerlo si éste se empeña
en calzarse tus zapatos.
Quizás si no respiraras y te hicieras el muerto.
Pero no, es mejor hacerle frente,
cogerlo por la solapa
y decirle:
Aquí estoy
apunta y dispara.

Puri Teruel Robledillo

Me encanta que, por primera vez en mucho tiempo, lea algo sobre el dolor y me sienta optimista.
Gracias por tu poema, hermoso y positivo. Solo hay un modo de enfrentarse a las cosas, y es, aunque me repita, enfrentándolas.
Besos.
Gracias a tí Elena. Para los que escribimos poesía, es una satisfacción enorme comprobar que las personas que nos leen, se sientan identificadas con lo que escribimos.
Un abrazo enorme.
Me ha encantado este poema Puri, al final hay que agradecer que el dolor nos advierta y nos haga plantearnos actitudes. Lo de «apunta y dispara» muy intenso.
Un beso
Muchas gracias, Luísa, me alegro tanto que te haya gustado mi poema… tanto.
Un fuerte abrazo amiga.
Siempre digo que el dolor es la prueba de fuego para nuestro espíritu. A través de él, el hombre se «aprende»
Me ha encantado. Gracias y un abrazo.
Gracias a tí Amelia, todos aprendemos con el dolor. Nos hacemos fuertes,
y nos humaniza.
Un fuerte abrazo