
Vendrá sin darme cuenta,
mientras lates aún entre mis dedos
cuando llaman la sangre.
Dispersará la luz sobre mi pecho
con el mismo talento inusitado
para incendiar palabras,
y llevará también entre sus labios
ese inédito beso
con el que tú, premeditadamente,
has mantenido mi pasión rebelde .
Abrirá ese dolor vertiginoso
en la corriente oscura de mis venas.
Tal vez se te parezca,
porque seguramente
serás también entonces
-con el pelo más blanco
y con los mismos miedos-
el que vuelva a buscarme;
aunque no quede nada de tu reina
y aunque ya no me importe
que ni siquiera el perro pueda reconocerte.
Mari Cruz Agüera

Como siempre, impecable. Leer a Mari Cruz es disfrute seguro.
Un abrazo.