
SEMBLANZA DE UNA REINA
Desde Medina del Campo,
de Valladolid a Huelva,
por las tierras de Levante,
campanas de las iglesias
tocan un duelo incesante,
lanzan al viento sus quejas.
La noche esconde en su sombra
frío de nieve y de niebla,
mientras un luto se extiende
por plazas, villas y aldeas.
*
Murió Isabel de Castilla,
dicen, que fue de tristeza
por la ausencia de dos hijos,
dicen, que ya estaba enferma;
y, aunque en tierra granadina,
una cripta la recuerda,
fue aquí, en Medina del Campo,
donde acabaron sus penas.
*
El Castillo de la Mota
fue la morada secreta
donde cursó testamento,
y, en el mil quinientos cuatro,
un año de nuestra era,
a Dios, le entrega su alma,
cumpliendo así una promesa.
*
Medina del Campo, llora
la más grande de sus reinas
que por España han pasado,
cuando todavía no era,
más que un conjunto de reinos
de castillos y de almenas.
*
Granada, con sus palacios,
Asturias, con sus fronteras,
León, Galicia, Aragón,
Navarra, con sus cadenas.
Los unos y otros luchando
por aferrarse a la tierra;
cristianos y moros juntos,
cada cual con sus creencias.
*
Castilla que tuvo reyes,
no supo acallar la afrenta
de sus reinos colindantes,
ni siquiera, a una nobleza
que criticaba insolente,
cuestionando con soberbia,
las decisiones tomadas
por el clero y la realeza.
*
Y así, se produjo un hecho
que en Ávila se comenta…
Haciendo burla a su imagen,
parodiando una comedia,
se humilla al rey Enrique IV
en ceremonia grotesca
por los nobles castellanos.
*
En tierras de Madrigal,
naciste sin ser princesa,
siendo niña fuiste infanta,
aunque luego, serías reina.
Serías reina de Castilla,
y de España, la primera,
pero antes de obtener
la corona en tu cabeza,
hubo una guerra civil
partidista, vil y cruenta.
*
Por los Toros de Guisando,
tratado sellado en piedra,
fuiste princesa de Asturias,
reconocida tu herencia;
aunque más, fue el interés
perseguido en apariencia,
de favores y de lucros,
de una nobleza perversa.
Aquél febril matrimonio,
a escondidas y, a sabiendas,
provocó a Enrique la ira,
tanto que así, decidiera
nombrar a su hija Juana
su legítima heredera.
*
En el Valle de Lozoya,
en ceremonia muy adversa,
fue casada por poderes
con el duque de Guyena,
la sobrina de Isabel,
llamada La Beltraneja.
Dicen, que no era hija suya,
dicen, y así lo comentan,
que era hija de Beltrán,
apellidado la Cueva.
*
Comenzó una gran disputa,
se inició así, la contienda,
los nobles se dividieron,
y también, lo hizo la Iglesia.
Lusitanos y franceses
con provecho y conveniencia,
se unieron a Doña Juana,
y por tierras extremeñas
extendieron varios focos,
atacando sus fronteras.
*
Alfonso de Portugal,
invadió Castilla entera
por el Duero y por sus valles,
asediando fortalezas.
Y, aunque la lucha fue dura
en igualdad y destreza,
la suerte se inclinaría
en una vista certera
a la causa isabelina,
con la batalla de Toro,
y con la toma de Albuera.
*
Por el Tratado de Moura,
doña Isabel sería reina,
y el Convenio de Alcaçovas,
selló la paz, y el problema,
resolvióse en un acuerdo,
por el cuál, de esta manera,
se repartían dos feudos:
Canarias, para Castilla,
y a Portugal, La Guinea.
*
Doña Juana derrotada,
-la presunta Beltraneja-
a Coímbra, en un convento
se refugió de abadesa,
al no aceptar casamiento
con el príncipe Don Juan.
*
Hoy, en Medina del Campo
se conmemora a una reina,
que siendo niña, fue infanta,
más luego, sería princesa.
Sería reina de Castilla
y de España, la primera,
pero todavía faltaba
conquistar Granada, empresa
que llevó junto a Fernando,
con astucia y con prudencia.
*
En el alto Madrigal,
allí, donde las estrellas
dan a la noche su luz,
y la luna, entre tinieblas,
ilumina los senderos
al peregrino que llega
cansado en su caminar,
con la ilusión de la espera,
nació la infanta Isabel
entre sonrisas y penas,
junto a moros y cristianos,
entre la paz y la guerra.
*
Colón, se adentra en el mar
con frágiles carabelas,
descubriendo un continente
a muchas miles de leguas.
Navarra, es anexionada,
igual que Melilla y Ceuta,
junto a Nápoles, Sicilia,
Orán, Trípoli. Ya eran
territorios conquistados
para España y su grandeza.
*
Mas todo, no fue alegría
en esa elogiosa empresa…
En ese reino tan grande
de poder y de riqueza,
también ahondó la desdicha,
también llegó la tristeza.
Con la muerte de sus hijos
Juan e Isabel, se acelera
su enfermedad ya asumida,
porque es la naturaleza
a fin de cuentas quien manda,
y regula la existencia.
*
En Madrigal de Altas Torres,
naciste sin ser princesa,
siendo niña, fuiste infanta,
pero luego, serías reina.
Serías reina de Castilla,
y de España la primera,
y aquí, en Medina del Campo
con dignidad y elocuencia,
en tu quinto centenario,
los presentes hoy recuerdan
esa bravura y firmeza
que la historia ha consagrado.
*
¡Adiós reina de Castilla!
Medina, hoy pone sus velas,
con ramos de rosas blancas,
con velos de flores negras.
Para encender la añoranza
y despertar la conciencia;
para evocar tu memoria,
y recordar tu presencia,
entre campanas de gloria,
y, entre lágrimas de ausencia.
***
Autor: Juan A. Galisteo Luque
Del poemario: Café Boulevard
Fotografía del autor. Monasterio de los reyes (Toledo)
