Abrazarte. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Abrazarte, por la noche mientras yaces. Abrazarte, por detrás, mientras trabajas (es tan lindo ver tu ternura sujetando las gafas de vista cansada). Abrazarte, el sexo mientras me habitas, delirante, como un animal sagrado. Abrazarte, las lágrimas que nunca derramas y que te lamería hasta mutarme en pez. Y abrazarte,…

