Nocturna. Por Flora Isela Chacón
Nocturna Subió el largo cierre de las botas y contempló su figura en el pedazo de espejo que aún pendía de la pared. Se puso unas gotas de perfume, se persignó, abrió la puerta y se entregó a la no-che. Sus pisadas resonaron seguras a mitad de la…







