Respiro. Isabel Muñoz Vázquez
Respiro. El aire se corta. Me falta. Respiro. Se acaba. No hay más oxigeno. Respiro. Y me ahogo. Respiro. No está. Me falta. Se va. Me deja. Respiro. Pienso. Desaparece. Ahora náuseas, esa sensación nauseabunda que me embriaga, que busca un lugar en el estómago que quiere volver al plato…





