Terrorismo celular. Por Luisa Núñez

 

«Cada vez que alguno de nosotros infligimos desprecio, ira o miedo; cada vez que humillamos, abusamos, mentimos, ignoramos, sometemos, herimos o matamos, estamos fomentando el rencor, la tensión, la violencia y el terrorismo. Una vez que ese mecanismo se pone en marcha, nadie sabe cuántos electrones desplazará de su órbita y hasta qué rincón del infinito puede llegar esa maldita onda expansiva.»

Antiterrorista. Por haddass. Mayo 2005.

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Terrorismo celular

Esa célula es tan diminuta que no puedo verla. En su corta vida trató de cumplir con su función enfrentándose a circunstancias muy adversas y hasta llegó a creer que suicidarse era mejor para que yo sobreviviera.

Pero algo hice mal, tan mal, que forzó cambiar el curso de las cosas, el orden de un universo microscópico natural y generalmente solidario. Sordos a la queja orgánica sostenida, no sabemos escuchar ni sentir su angustia, ni siquiera intuir que existe en ese oscuro intersticio envenenado.

Extrañamente, en su pequeñez, ella sabía más de mí que yo de ella. Sus sensores sí sentían las punzadas de mi rabia, de mi rendición al desafecto y al frío que escancian, gota a gota, el desamor y el cansancio. Sufría el acoso lacerante de esas estalactitas que se destilan lentamente en el alambique del tiempo teñido de desesperanza.

Y entonces, viéndose acosada y sometida, decidió que, aunque yo fuera macroscópica y enorme, no merecía sacrificio alguno por su parte y no sólo se negó a morir; además, decidió matarme. En silencio, sigilosamente.

Pero llega el día en que notas la primera sacudida de ese terremoto interior que se ha iniciado y comienzas a experimentar un nuevo desconcierto. Desmenuzas, miga a miga, aflicciones desconocidas que van haciéndose visibles y patentes. Sientes el miedo trepar enroscándose en tu mente y sufres el destrozo y el hedor que, cada día, produce el fragor de la batalla.

Ahora sé bien del poder de lo invisible, de esa parte de nosotros que un día se rebela, con su diminuta razón y su locura, y nos marca un jaque al rey sin más embates. Ahora sí, empiezas a jugar una partida a ciegas que nunca ganarás, porque siempre contendrá una pérdida latente. Una traición preñada de desquicie, en la que una parte de ti lucha contra otra parte.

No puedes ver ni oír, ni mediar, ni decidir, ni separarte, porque todo está en ti y tú eres todo lo que influye. Esa célula se niega a morir sin más, y se reproduce furiosa para presentar batalla y te castiga por dudar, por maltratarte, por dejar de enamorarte del sol de la mañana que te ha sido regalado.

Vives una desazón que te perturba porque hay una parte de ti que está con ella, que hubiera querido rebelarse también y gritar, huir, pegar, herir y hasta matar a quien hizo tu entorno irrespirable. Pero tú, tan grande y vigorosa, no quisiste o no supiste ser cruel y ella… esa porción irracional, claro que sabe. Y lo que no cambiaste en su momento, mal que te pese, no puede ya cambiarse.

Nunca sabrás con certeza qué parte ganará, ni qué has de hacer para salvarte. Eres consciente además de que, si la matas, una parte de ti ha de morir con ella. Será un fracaso irreversible que teñirá de luto el universo porque en ella está el origen, como en ti, como en las estrellas más lejanas. Porque ella contiene, como tú, todo el saber, todos los errores, todas las contradicciones de la existencia.

La naturaleza no se anda con contemplaciones, no perdona, no conoce la compasión, no es misericordiosa: es cruel y salvaje. No podemos, como especie, trasgredir constantemente las normas y romper el equilibrio sin pagar por ello un alto precio individual y colectivo.

Puede haber cura paliativa, tratamientos, pero nadie podrá hacerte olvidar que eres un estorbo, que la selección natural ha decidido eliminarte. Y a partir de ese momento, en que se rompe la armonía, una desolación inconsolable será el único ropaje en tu maleta.

No busques: no hay juez de paz en esa instancia que te indemnice, que restablezca el orden o cambie la duración de la sentencia.

Luisa Núñez

CEO del Portal Canal Literatura
Especialista Universitario en Sistemas Interactivos de Comunicación.

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Luisa Núñez

Información sobre mi en: http://canal-literatura.com/blog/perfiles/luisa-nunez-fundadora-y-presidenta-de-la-asociacion-canal-literatura/

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