“no te quedes sin labios no te duermas sin sueño no te pienses sin sangre no te juzgues sin tiempo” Mario Benedetti “Hay dos opciones. Sólo dos… Hay dos opciones. Sólo dos…” Repetía firmemente una vez tras otra.
“no te quedes sin labios no te duermas sin sueño no te pienses sin sangre no te juzgues sin tiempo” Mario Benedetti “Hay dos opciones. Sólo dos… Hay dos opciones. Sólo dos…” Repetía firmemente una vez tras otra.