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108- Alma de carrusel. Por Dies Irae

Hoy hace justo un a帽o, pap谩 le regal贸 por su cumplea帽os la caja de plastilina con piezas de todos los colores. Ahora falta el rojo. 脕ngel toma otra pieza, ya no importa el color, y la aprieta entre los dedos.

Cuando terminaron de comer juntos la tarta, retir贸 el resto de los libros y juguetes, rompi贸 el celof谩n transparente y empez贸 a amasar las piezas de colores. Se levant贸 y cerr贸 la puerta para no distraerse con las voces de pap谩 y mam谩 en la cocina, medio ahogadas por los goles cantados del Carrusel Deportivo. 脕ngel cre铆a que los partidos de f煤tbol en la radio eran la afici贸n favorita de pap谩 y mam谩. La plastilina roja se le amans贸 en las manos hasta ser traspasada y sinti贸 el filo de las u帽as rasgando el dibujo fr谩gil de su vida. Tir贸 la caja al suelo y aplast贸 las piezas a golpes con los peque帽os pu帽os cerrados. El 煤ltimo son贸 como un chasquido de madera o huesos, pero 茅l no sinti贸 dolor. Luego escuch贸 el ruido de la puerta de entrada y se asom贸 a la cocina sin hacer ruido. Pap谩 no estaba, mam谩 estaba sentada, de espaldas, escuchando el partido de la jornada. Sin volverse, lo mand贸 a su cuarto con su voz de palomas temblorosas.

Volvi贸 al comedor y recogi贸 con esmero los pegotes de colores adheridos en las baldosas fr铆as, raspando con la u帽a las junturas. Luego model贸 un coraz贸n de plastilina, grande, rojo, con ojos verdes y sonrisa amarilla y lo dej贸 sobre la mesa. Llev贸 a su cuarto los regalos, se puso el pijama, hizo pis, se lav贸 las manos y los dientes, apag贸 la luz y se acost贸.

Se durmi贸 pensando en que, despu茅s del verano, el tiempo se convert铆a en un reloj de arena al que le engordaba la cintura casi hasta desaparecer. Empezaba el colegio, pasaba su cumplea帽os y, antes de darse cuenta, ca铆an las hojas de los plataneros, volv铆an las bufandas al armario y ten铆a que ir al cementerio. 脕ngel odiaba la espesa altura de los cipreses, la linealidad de las l谩pidas y el miedo atroz a leer los nombres inscritos en ellas, y no quer铆a otra Navidad sin mam谩, de visitas al hospital, de sabor a sangre o v贸mito que le sub铆a por el es贸fago cuando ve铆a al m茅dico que no hab铆a sabido salvar a su hermanito. No quer铆a otra Navidad cenando solos y en silencio, pap谩 corriendo los muebles, montando la pista de carreras en el sal贸n, antes de decirle que no se acostase tarde y encerrarse en el dormitorio. Ella hab铆a vuelto a casa en Reyes: le abraz贸 tan fuerte que le hizo da帽o. Entonces tuvo la pista de carreras y un tren el茅ctrico, pero los muebles del sal贸n volvieron a su sitio y le obligaron a montarlos en su cuarto y a tener la puerta cerrada porque el ruido de los motores les molestaba. Era cierto que los de sus coches de carreras sonaban casi como los de verdad cuando los ve铆a en la tele con pap谩. Le gustaba ver las carreras con pap谩, ese ballet de ruedas y alerones, el trazado perfecto de las curvas, aunque cerraba los ojos si hab铆a un accidente. No le gustaban los accidentes, le daba miedo la sangre. Incluso le asustaba la escayola de mam谩 cuando se rompi贸 el brazo en marzo, justo antes de Semana Santa, en una ca铆da al bajar del autob煤s, qu茅 tonta, le parec铆a una excrecencia fantasmal y obscena.

Por eso hab铆a pasado la Semana Santa en casa de los abuelos, asomado al balc贸n desde donde, un atardecer, vio pasar a un Jes煤s ensangrentado y sufriente, las llagas en carne viva, las espinas clavadas en su frente y la espalda con las heridas sinuosas de los l谩tigos. Y detr谩s de 茅l, a Mar铆a derramando l谩grimas como perlas blancas, acompa帽ados por un retumbar mon贸tono pero creciente de tambores. 脕ngel envidi贸 el resplandor de las corazas y espadas que llevaban los romanos. Cuando termin贸 la procesi贸n, busc贸 el cuchillo grande que el abuelo usaba para cortar cecina y lo escondi贸 bajo su almohada. Pero antes del verano, y de las vacaciones, mam谩 encontr贸 el cuchillo, se lo devolvi贸 al abuelo y lo mand贸 castigado a su cuarto. Luego le llam贸 para la cena y lo abraz贸 y le hizo prometer que no iba a volver a hacerlo nunca m谩s.

Al terminar el curso, pasaron a despedirse de los abuelos antes de partir hacia quince d铆as de apartamento alquilado con derecho a aire acondicionado y vistas al mar. Quince d铆as de piel quem谩ndose capa tras capa en los que mam谩 hace la compra y guisa y limpia el apartamento, mientras pap谩 le vigila desde la sombra del chiringuito, la misma canci贸n machacona de cada verano, el mismo suelo de cabezas de gamba y manchas de cerveza. 脕ngel se mete en el agua apenas hasta mojarse el peque帽o ba帽ador rojo porque no sabe nadar y le dan miedo las rid铆culas olas llenas de algas con su espuma blanquecina y pegajosa.

Fue el 煤ltimo d铆a de vacaciones y la ciudad parec铆a asfixiarse. Hab铆a vuelto de la playa intentando que el ruido del motor no ahogase el recuerdo rumoroso de las mareas, sin querer ver en el retrovisor la mirada de pap谩 concentrada en el horizonte bajo el ce帽o fruncido, ni el lev铆simo temblor de los hombros de mam谩. Ahora ella hab铆a tendido la ropa y, mientras la lavadora emprend铆a otro runr煤n mon贸tono, preparaba la plancha. Un sol que silenciaba los cantos de los jilgueros y una brisa de desiertos sin arena secaban tan deprisa las s谩banas y las toallas que quedaban r铆gidas y apelmazadas. Pap谩 sudaba en el sof谩, bebiendo cerveza helada para no pensar en la vuelta al trabajo, ante el televisor encendido y un ventilador que remov铆a el aire espeso. 脡l estaba tumbado bocabajo sobre su cama, en calzoncillos, perdido en un pa铆s desconocido donde cada lago escond铆a un secreto que s贸lo podr铆a descifrar la mujer m谩s hermosa. De vez en cuando mov铆a las piernas, buscando un poco de frescura en la colcha de ganchillo. Escuch贸 un ronquido de pap谩 y vio pasar a mam谩 por delante de la puerta de su cuarto, cargada con la bandeja de mimbre trenzado, llena de ropa para planchar, y el cardenal en su p贸mulo derecho, tintado de violetas, azules y amarillos hacia el arco del ojo. Id茅ntico al de las costillas que vislumbr贸 cuando, despu茅s de ba帽arle, se agach贸 a recoger del suelo una toalla, el del golpe contra la puerta del armario, precisamente el d铆a dela Madre, qu茅 torpe. Parecido, quiz谩 un poco m谩s azulado, que el de las vacaciones, mira que tropezarse con las maletas que ella misma alineaba en el pasillo la noche antes de irse, qu茅 tonta, y que le oblig贸 a ir de manga larga cuando, en la playa, sal铆an del apartamento al anochecer a comerse la brisa fresca de las estrellas y ver la luna rota en el reflejo del mar. Los p煤rpuras, quiz谩, menos vivos que los que sobresal铆an del borde de la escayola de Semana Santa. El cerco amarillo no tan verdoso como el que le qued贸 en la tripa en Reyes, los Reyes anteriores, despu茅s de haber perdido a su hermanito porque se le enganch贸 el tac贸n en la escalera mec谩nica y se peg贸 contra la barandilla, pero qu茅 tonta. Los 煤ltimos Reyes se hab铆a partido el labio contra un grifo del ba帽o, limpiando la ba帽era. Hay que ser torpe y tonta. 脡ste del ojo, piensa mientras vuelve al libro, no sabe c贸mo se lo ha hecho, pero pap谩 le gritaba 鈥渆res tonta鈥 por encima de los goles del partido de la jornada del Carrusel Deportivo de la Cadena Ser. Aunque hubiera terminado la liga siempre hab铆a goles y Carrusel Deportivo en la radio, incluso el 煤ltimo d铆a de playa.

脕ngel, hoy, toma un trozo de plastilina, de cualquiera de los colores de un cardenal excepto el rojo, porque rojo no queda: hay blanco, amarillo, verde, marr贸n, azul, negro. Toma uno cualquiera, sin fijarse, lo amasa entre los dedos y recuerda que escuch贸 el ronquido de pap谩. Tambi茅n recuerda, vagamente, algo como un rugido sofocado, un gemido de esfuerzo. Apenas nada m谩s que ese suspiro, jadeo, grito ahogado, exhalaci贸n, vida o muerte saliendo violentamente de los pulmones, los pulmones de pap谩, de mam谩, los suyos, no puede recordarlo. S贸lo ese sonido de viento en una gruta, que no sabe si fue como de morir o como de matar, nada m谩s desde que oy贸 el ronquido desde su cuarto hasta que vio a pap谩 en el sal贸n, que se hab铆a deslizado hasta el suelo, con el cuchillo del abuelo clavado en el pecho y los ojos cerrados y la boca abierta como cuando dorm铆a, y la sangre ya espesa escurriendo de la herida. Sin embargo, recuerda algo m谩s claramente haber visto a mam谩 limpiar el mango con un pa帽o de cocina y apretar luego la palma de su mano aferr谩ndolo, sin importarle que el delantal y sus rodillas se empapasen en la marea que se extend铆a, muy despacio, sobre las baldosas. A partir de ah铆 recuerda todo. Recuerda perfectamente que pens贸 en la sangre viscosa y caliente y el suelo fresco y sus pies descalzos. Recuerda que sobre la camiseta blanca de tirantes se secaba deprisa la sangre, mostrando todos los tonos del rojo, casi anaranjado al lado del cuchillo, casi negro ya el borde del dibujo confuso, indescifrable, hipn贸tico, y, entre ellos, el rojo rojo, rojo plastilina, como los regueros que bajaban de la nariz de mam谩 el d铆a del 煤ltimo cumplea帽os de 脕ngel, cuando en el Carrusel Deportivo cantaban gol y ella se tropez贸 con la silla de la cocina, qu茅 tonta, y cuando se asom贸 la vio reflejada en el cristal de la puerta del tendedor como en un espejo sobre la noche negra del patio de luces, los regueros de sangre m谩s seca escurriendo por el canal misterioso de sus pechos, la silla con un brote de astillas o de huesos al aire, como un crecimiento espont谩neo y sorprendentemente blanco, pero ahora sabe que el bal贸n no tiene en su alma de carrusel los labios partidos.

脕ngel est谩 haciendo el 煤ltimo curso de primaria en la escuela del pueblo de los abuelos y luego, ya veremos, dicen. A veces hablan del abogado, de un recurso, defensa propia, dicen. Una vez al mes le dejan visitar a mam谩 y ella le cuenta que cada noche besa el coraz贸n rojo de plastilina que tiene apoyado en la pared, sobre la mesita.

367 Comentarios a “108- Alma de carrusel. Por Dies Irae”

  1. Asesino de Morfeo dice:

    Y el comentario 300, espero que sea el m铆o.

    Vete preparando, que te he puesto trabajo en la bodega, llamemos a los amigos.
    隆Fiesta!

  2. Dies Irae dice:

    Edgar Alan, 驴en el cementerio de la misma Sligo, o en Drumcliff? Par tous les dieux, hay p谩ginas en la web para leer los epitafios de las tumbas.

    Pues estuve a punto de pasar por all铆 el 煤ltimo verano, pero los meteor贸logos tuvieron la culpa de que no lo hiciese… Otra vez ser谩.

    No s茅 si volver a la Saga o perderme un rato con Yeats…

  3. Dies Irae dice:

    Jaj谩, el fran莽ais del traductor del google quiz谩 sea magnifique. El m铆o… un d铆a me invento algo, para que te r铆as. Pero mejor como aqu茅l que hablaba idiomas… s贸lo en la intimidad.

    Este finde me doy un paseo por la verde 脡ire, prometido.

    Bonjour, y que disfrutes del fin de semana tambi茅n.

  4. Edgar Alan B茅cquer dice:

    Ch猫re coll猫gue, ton fran莽ais est magnifique. De mieux en mieux. Mes plus sinc猫res f茅licitations!
    Je t麓avais dit que tu 茅tais fran莽aise dans une autre vie.

    Gracias por tu informaci贸n. La verdad es que no conoc铆a a Louis Kervran y no te puedo ayudar a saber si los dos “Luises” son la misma persona. Me informar茅 al respecto y te lo har茅 saber si encuentro la respuesta.

    Ah, otra pista que te puede servir para futuras b煤squedas. El m谩s olvidado de entre todos los poetas muertos era de origen irland茅s por parte de madre. Su padre era normando y su madre era originaria de Sligo, localidad situada en la costa noroeste de Irlanda (por cierto, hay una historia muy triste escrita sobre una l谩pida en el cementerio de ese lugar que me emocion贸 enormemente cuando la le铆 y que tiene mucho que ver con mi relato “el apeadero”). No s茅 si conoces el lugar pero si alguna vez tienes la ocasi贸n de visitar esa regi贸n estoy seguro de que te encantar谩.

    Sant茅 et bonne nuit

  5. Dies Irae dice:

    Obviamente, Lovecraft, aunque el autor del art铆culo tenga obligaci贸n de justificar su sueldo, no creo que diga una palabra de m谩s. 驴C贸mo no estar de acuerdo? A ver qui茅n hace de abogado del diablo aqu铆.

    Ah, yo tambi茅n estoy suscrita a Tregolam, y tambi茅n la recomiendo sin cobrar comisi贸n.

    Un abrazo.

  6. Dies Irae dice:

    Bonsoir mon camarade B茅cquer:

    No tengo olvidada la encomienda, querido amigo, pero esta semana es a m铆 a quien le toca complicada. A煤n as铆, un minuto para confesarte que ando distra铆da en la lectura de un librito que me est谩 resultando de lo m谩s entrenido: El verdadero descubrimiento de Am茅rica, de Louis Kervran (tranquilo, tengo una traducci贸n al castellano). Me temo que no es lo suficientemente serio para un estudio concienzudo, y me preocupan dos cosas, adem谩s: una, que llegu茅 a 茅l a trav茅s de una web en la que, entre otros asuntos, estudian la “arqueolog铆a marciana” y dos, que un se帽or con ese mismo nombre recibi贸, en 1993, el Ig-Nobel de F铆sica: “A Louis Kervran, de Francia, ardiente admirador de la alquimia, por llegar a la conclusi贸n de que el calcio en las c谩scaras de los huevos de gallina es creado mediante un proceso de fusi贸n fr铆a”. No s茅 si son la misma persona, pero el librito es muy entretenido para legos en antropolog铆a y otras ciencias asociadas.

    Vuelvo, pues, al amplio resumen de las sagas n贸rdicas: une lecture qui a pris mon attention pour le moment.

    Sant茅!

  7. Lovecraft dice:

    Vuelvo a las andadas. Aqu铆 os dejo un articulillo con algunas reflexiones interesantes. Por cierto, no me llevo ning煤n tipo de comisi贸n de esta empresa, por si a alguien se le ocurre pensarlo:

    http://www.tregolam.com/seccion/actualidad/15264/razones-para-encargar-una-correccion-literaria

  8. Don Juan Tenorio dice:

    Perdonad si mi pluma no es tan f茅rtil como la vuestra. Me prodigo poco, es cierto. Mas no he de dejaros en vuestra angustiada duda. 鈥淧luma emponzo帽ada de sabidur铆a鈥 es pluma que deja felicidad ingenua a un lado para escribir con tinta de experiencias y vivencias. Peligrosa sabidur铆a, pues, que conducir puede a soledades, incomprensiones,envidias…(os veo venir con 鈥淎 mis soledades voy, de mis soledades vengo鈥.Ser茅 m谩s lac贸nico: 鈥淪i quieres ser feliz como dices… no analices, muchacha, no analices鈥.
    Espero haber satisfecho vuestra curiosidad, Dies Irae.
    Gracias por el certero soneto (cuyo contenido no me aplicar茅 en modo alguno, claro est谩).
    Nieve, lluvia, viento. Buen atardecer, dondequiera que lo viv谩is.

  9. Dies Irae dice:

    隆No me admir贸 tu olvido! Aunque de un d铆a
    me admir贸 tu cari帽o mucho m谩s,
    porque lo que hay en m铆 que vale algo,
    eso… 隆ni lo pudiste sospechar!

    Gustavo Adolfo dixit.

    Salud, Tenorio. Menudas campanillas hay que tocar para sacaos de vuestro sopor, que parecen las panzonas de la Catedral. Delicado suspiro, dec铆s…
    Sed bienvenido, siempre. Aunque de la alegr铆a de ver vuestro embozo paso al asombro primero y la tristeza luego, 隆y todo por tan pocas palabras!
    驴Celoso Don Juan? Ser谩 una pose nueva en el teatro de vuestra vida, por todos los diablos. Ah, mi estimado, no deber铆a justificarme, menos que nadie ante vos, pero me place: Teatro, novela, poes铆a… de uno a otro salto sin rebozo, y con los tres yazgo en la misma cama. Si queda uno sin fuerzas, deshojado, busco el siguiente con ansioso anhelo. No s茅, lo reconozco, vivir sin su pasi贸n. Lo cual no quita, sin embargo, que vuelva a los abrazos de quien mayor placer me dio con sus palabras, una y otra vez, como hechizada. Presiento que habr茅is adivinado en mi confesi贸n cierto reflejo vuestro y que su comprensi贸n me otorgar谩 la dicha de apaciguar esa fiera verdosa que brilla en vuestros ojos.
    Los gatos, dilecto amigo m铆o, fueron hechos por Dios para que la mujer tuviera el placer de acariciar al tigre (no es m铆o sino por apropiaci贸n indebida, desconozco la autor铆a). No os coarta, empero, el riesgo del castigo por despreciar tan sibilinamente a mis amigos.

    隆Oh niebla del estado m谩s sereno,
    Furia infernal, serpiente mal nacida!
    隆Oh ponzo帽osa v铆bora escondida
    De verde prado en oloroso seno!

    隆Oh entre el n茅ctar de Amor mortal veneno,
    Que en vaso de cristal quitas la vida!
    隆Oh espada sobre m铆 de un pelo asida,
    De la amorosa espuela duro freno!

    隆Oh celo, del favor verdugo eterno!,
    Vu茅lvete al lugar triste donde estabas,
    O al reino (si all谩 cabes) del espanto;

    Mas no cabr谩s all谩, que pues ha tanto
    Que comes de ti mesmo y no te acabas,
    Mayor debes de ser que el mismo infierno.

    Luis de G贸ngora

    Versos, dulce castigo… Vuestro Santi-quique Bernardin naci贸 en el mismo lugar y el mismo d铆a en que el glorioso poeta de mon correspondant part铆a, con 29 a帽os, a sus aventuras en la Nueva Francia. Nada me dice pues que me ilumine. Las an茅cdotas y las coincidencias en este falso campo de investigaci贸n son, a veces, incluso crueles. Llegu茅, viento tras viento, a un Edgard, residente en Los 脕ngeles, con un par de art铆culos publicados sobre algonquinos y esquimales y al que, adem谩s, hab铆an seleccionado un microrrelato en un concurso literario… L谩stima que, en lugar de minemoniwishipongui, reconoce que habla Klingon y enoquiano. Desde luego, hay gente pa t贸.
    Pero, finalmente, vuestra humilde sierva queda anonadada ante el palabro que utiliz谩is para describir no s茅 si mi pluma o a la sabidur铆a… La angustia ante vuestra frase me impide hasta dilucidar su exacto significado. 驴Ponzo帽a, veneno, poci贸n mortal? Ta帽en ahora las tenues campanitas de la s煤plica: aclaradme, por dios, ese sentido, o mi esp铆ritu vagar谩 eternamente en los 谩ridos desiertos de la duda.
    Y sin m谩s que agradeceos el pie que me dais siempre para el esparcimiento verborr谩gico, se despide afectuosamente, siempre vuestra…

  10. Don Juan Tenorio dice:

    Despierta Tenorio y lee.
    Dies Irae: vuestro delicado suspiro en la bodega me llega, sabedlo. Ha hecho sonar la campanilla de alerta que aviva el seso y despierta.Y si a Don Juan no lo olvidan 茅l no os habr谩 de olvidar. Pues me nombran… aqu铆 estoy. Vanidad obliga.
    Perdido en mis propias letras pasa el tiempo por mi tiempo. Caen los d铆as y se alzan. Implacables.
    Os agradezco alg煤n pensamiento que para conmigo ten茅is. En cuanto a compa帽铆a… veo que un nuevo palad铆n os ha engatusado con historias de Bernardin de Saint-Pierre y lindezas de gala lengua. Mi sonrisa se abre ante tal conquistador, en cuyo and茅n par茅 yo tiempo ha.
    Mas jam谩s nadie hasta vos
    por un gato me cambi贸:
    鈥淒esde una princesa real
    a la hija de un pescador
    隆oh! ha recorrido mi amor
    toda la escala social鈥.

    Un saludo a vuestra pluma emponzo帽ada de sabidur铆a.

  11. Edgar Alan B茅cquer dice:

    Ch猫re Dies, la vie ce n麓est pas un long fleuve tranquille.

    Si no que se lo digan a Marguerite, con la de r铆os interminables y caudalosos que tuvo que remontar corriente arriba en su vida. Mon Dieu!

    Siento haberte confundido con el siglo. T煤 pensabas con toda la l贸gica del mundo que nuestro poeta hab铆a muerto en 1625, pero en realidad yo no hablaba del mismo Auha茂tsic, aquel muchacho que acompa帽贸 al padre Nicolas Viel. Me gust贸 ese nombre y pens茅 que podr铆a utilizarlo en esta historia pues nuestro poeta y antrop贸logo era tambi茅n un j贸ven 谩gil y escurridizo. Y a menudo tuvo que hacer gala de estas dos cualidades para escapar de una muerte certera al encontrarse en varias ocasiones en la l铆nea de fuego entre las dos potencias europeas durante la guerra de los siete a帽os. Pero 茅l amaba el riesgo, y desde muy temprana edad su esp铆ritu aventurero le hab铆a llevado a situaciones comprometidas. De hecho, una de las razones por las que se enrol贸 en el “Vent Normand”, adem谩s de su pasi贸n por los viajes, fue como consecuencia de un asunto de faldas -fue amante, entre otras, de una mujer casada con un miembro muy importante de la aristocracia francesa- que estuvo a punto de costarle la vida, duelo con espada inclu铆do. Adem谩s de “buen mozo”, sus poemas er贸ticos tuvieron una amplia difusi贸n entre la clase alta de la 茅poca y especialmente entre las f茅minas. As铆, el s谩bado 24 de junio de 1731, nuestro aventurero poeta que acababa de cumplir veintinueve a帽os sali贸 del puerto del Havre con la intenci贸n de no regresar nunca m谩s a su tierra natal. Y en verdad que as铆 lo hizo. Cuenta una leyenda algonquina de la primera naci贸n Timiskaming que las cenizas del gran poeta fueron esparcidas al viento a orillas del lago del mismo nombre en un lugar conocido como “el bosque encantado” (he tenido la suerte de poder visitar este lugar y te puedo decir que hace honor a su nombre). Pero eso ser铆a unos cincuenta a帽os despu茅s cuando ya se hab铆a establecido en la regi贸n de Nuestra Se帽ora del Norte.
    Pero volviendo al momento de su partida, nuestro aventurero tuvo la suerte de compartir la traves铆a del Atl谩ntico con algunos hombres de ciencia a quienes se les hab铆a encargado un estudio pormenorizado de la flora y la fauna de Nueva Francia, as铆 como otro de car谩cter antropol贸gico sobre las diferentes comunidades aut贸ctonas de la regi贸n. Escuchando y tambi茅n participando en los interesantes coloquios que ten铆an lugar cada atardecer sobre la cubierta del “Vent Normand”, P.A.M. de la Pocati猫re sinti贸 un fuerte deseo por conocer in situ la vida y costumbres de estas comunidades. Y ese deseo se hizo m谩s que realidad durante el medio siglo que dur贸 su vida en aquellas tierras.

    Y volviendo a Marguerite, ella se instal贸 unos a帽os en la regi贸n del lago San Juan -como te coment茅 la 煤ltima vez- y fue muy bien acogida por la comunidad algonquina. Ten铆a su propia “wigwam” y era invitada a participar en todos los “powwow” que en aquel momento eran presididos por una “sunksquaw”. Y esta circunstancia no dejaba de sorprenderle gratamente pues ella hab铆a sido educada en una sociedad dominada por los hombres y en donde las mujeres quedaban relegadas a un segundo plano. Grosse erreur, ch猫re amie!
    De ah铆 su admiraci贸n por esta comunidad amerindia, donde los problemas que surg铆an eran tratados en un consejo en el que se escuchaba a todos y cada uno de sus miembros y donde la decisi贸n final era tomada sabiamente por consenso (eso s铆 era una democracia real y no la dictocracia que tenemos ahora).

    Ah otra cosa, ch猫re Marguerite. Averiguaste que uno de los temas que m谩s interes贸 al gran poeta mientras estuvo viviendo en la misma regi贸n -tambi茅n en una wigwam-, fue el relacionado con otra leyenda que hablaba del encuentro que habr铆a tenido lugar m谩s al norte, en la conocida como “ensenada de las medusas”, entre aquellos hombres altos y rubios y otros “rostros p谩lidos” que por lo visto iban vestidos de blanco y sacaban en procesi贸n una gran cruz de madera. Y s茅 que t煤 indagaste a este respecto.

    Esto se pone cada vez m谩s interesante…

    Te deseo un feliz domingo y un buen inicio de semana.

    脌 bient么t. Bises

  12. Pigmali贸n dice:

    Mi Dies:

    Pasaba por aqu铆 y aprovecho para saludarte. Voy a acercarme a esa bodeguilla tan animada que tenemos en Canal. Si vas, nos veremos. Ojal谩 puedas.

    Saludos de tu ferviente admirador@.

    Pigmali贸n.

  13. El asesino de Morfeo dice:

    隆La Pucha, y yo con estos pelos…!

  14. Dies Irae dice:

    A ver, a ver, mon ami:

    Que si las cuentas no me fallan y nuestro olvidado poeta falleci贸 en 1625, un siglo despu茅s es el XVIII y no el XIX. No me quejo: he disfrutado rebuscando y leyendo historias, leyendas y opiniones sobre la vieja disputa entre la maldad de los indios y/o los conquistadores. Hasta incluso podr铆a haber aprendido algo si mi memoria tuviese un software actualizado, que no es el caso. El escenario es hermoso y los personajes interesantes abundan, entremezclando sus historias. Te quedar谩 una gran novela (por lo que me pregunto si no ser谩 un error ir dejando aqu铆 tanto adelanto)… o… Bueno, seguro que lo tienes controlado.

    Pero tus datos me confunden, o quiz谩 el pez fue tan escurridizo que vivi贸 dos vidas seguidas. O el remoj贸n envenenado del Salto no fue mortal, enga帽贸 al viejo Nicol谩s y vivi贸 apaciblemente ciento cincuenta a帽os m谩s con los hurones, guerras y pestes varias incluidas, estudiando leyendas algonquinas. O yo estoy m谩s perdida que un castor en un dique de hormig贸n.

    En cualquier caso, mientras me sacas de mis errores, dar茅 un salto de un siglo sobre batallas varias y volver茅 a tratar de encontrar el rastro de la investigadora de culturas amerindias con las pistas que me dejas, retomando la del wampum que ya apareci贸 en mi b煤squeda anterior.

    驴Hombres altos y rubios, oro? A m铆 me parece una leyenda n贸rdica (quiz谩 pasada por Hollywood), pero cuando buscaba encontr茅 que… “As铆 que seguramente es Vinland la tierra que los indios llamaron Saguenay, y los habitantes de Saguenay los que vinieron del lugar que los griegos llamaron Thule.” Pero como me despiste mucho por ah铆, acabo en el otro lado del mundo, inconstante que es una.

    Que la semana te sea leve en esfuerzo y generosa en 茅xitos. 脌 bient么t.

  15. Edgar Alan B茅cquer dice:

    Aqu铆 estoy de nuevo tras un peque帽o par茅ntesis (la semana ha resultado bastante movidita para m铆) dispuesto a responder a tus hermosas palabras.
    Quel beau langage ch猫re Marguerite!
    Aunque no creo que ella fuese arrancada de su medio natural y enga帽ada por un brillo imaginario. Fue trasplantada en otro entorno m谩s f茅rtil que el suyo original. Desde ni帽a se interes贸 much铆simo a la literatura -tuvo la gran suerte de poder acceder a una importante biblioteca que sus padres hab铆an ido ampliando en la propia mansi贸n familiar de Dieppe-, mostrando especial inter茅s por los relatos de viaje a los que tan aficionado era su padre. 脡l mismo hab铆a viajado mucho y cuando decidi贸 trasladar a toda la familia a Nueva Francia, Marguerite, que entonces ten铆a 19 a帽os, sinti贸 una gran alegr铆a al pensar que por f铆n iba a conocer aquellas bellas tierras que tan bien hab铆a descrito su poeta preferido. Y aunque un siglo m谩s tarde, podr铆a seguir sus pasos a trav茅s de esos impresionantes paisajes te帽idos de blanco en invierno, gris en primavera, azul y verde en verano y ocre y amarillo en oto帽o.
    Como ver谩s, a ella no le toc贸 vivir la guerra de los siete a帽os (yo tambi茅n prefiero saltarme esta parte de las pel铆culas). La familia Bellefor锚t se traslad贸 definitivamente a Nueva Francia a mediados del siglo XIX.
    Fue el gran poeta el que hab铆a vivido muy de cerca ese conflicto, triste conflicto que tan determinante result贸 en el devenir de su vida.
    Siguiendo sus pasos, Marguerite naveg贸 corriente arriba por el fiordo del r铆o Saguenay hasta llegar a una de las comunidades algonquinas m谩s importantes de la regi贸n y que estaba situada a orillas del Lago San Juan. Un siglo antes Pierre A. M. de la Pocati猫re hab铆a residido en aquel lugar durante varios a帽os mientras estudiaba la vida y costumbres de los aut贸ctonos. Ese estudio antropol贸gico fue publicado despu茅s de su muerte y sigue siendo considerado por los expertos como uno de los trabajos sociol贸gicos m谩s completos y documentados sobre las comunidades abor铆genes de Am茅rica del Norte.
    Fue as铆 como Marguerite, mientras le铆a este cautivador trabajo de campo, empez贸 a interesarse cada vez m谩s por la cultura amerindia, y al igual que su poeta preferido, se lanz贸 al estudio de la lengua “om脿miwinin矛mowin”, perteneciente a la familia del idioma Anishinaabe.
    As铆 aprendi贸 el significado de la palabra “wampum”, que tan importante era para la comunidad algonquina.
    Un mundo nuevo lleno de magia y sabidur铆a hab铆a hechizado su esp铆ritu, al igual que lo hab铆a hecho cien a帽os antes con el esp铆ritu del m谩s olvidado de entre todos los poetas muertos.

    脌 suivre…

    Por cierto, 驴a qu茅 te recuerda esa vieja leyenda algonquina sobre un lugar repleto de oro y habitado por hombres altos y rubios?

    Te deseo un feliz domingo y por supuesto lo que queda del s谩bado.

    Bises

  16. El asesino de Morfeo dice:

    Iri, te espero esta noche en la bodega, veo que est谩s inspirada y con historias hermosamente contadas por ense帽ar. Atrapa a ese Don Juan escurridizo y traelo tambi茅n. Edgar te seguir谩 adonde vayas con solo un gesto o un gui帽o..ser谩 estupendo oirle recitar en franc茅s o contarnos historias de Brasil o Galicia. Vamos a inagurar el a帽o como Dios manda. Llamar茅 a la cuchipandi a ver quien se anima a escribir por el placer de hacerlo.

  17. Dies Irae dice:

    Mon ch猫re correspondant, no te f铆es de la noche oscura ni del enga帽oso titilar de las estrellas. 驴Acaso no sabemos que su luz procede de tiempos inabarcablemente lejanos? 驴Acaso conf铆as en que, si tus dedos llegan a acariciar su brillo, no se produzca una explosi贸n tal que acabe con nuestro peque帽o mundo y nuestra a煤n m谩s ef铆mera existencia?

    Quiz谩, valiente amigo, a tu esp铆ritu inquieto no le importe arder en una combusti贸n espont谩nea y fatal. Quiz谩 tu admiraci贸n por h茅roes antiguos y poetas malditos te arrastre hacia falsas luminarias. Mas, sin embargo, las peque帽as margaritas del bosque s贸lo se encuentran a la luz del sol. El conocimiento suele venir de la mano del trabajo y la constancia y s铆, tal vez necesitemos de varias vidas para acercarnos apenas.

    El 谩ster amarillo es tan s贸lo una humilde flor entre tantas que crecen en el bosque, junto a la fuente del riachuelo donde podr谩s saciar tu sed y contemplar a los castores que se acerquen a beber. Podr铆a ser que, en otra vida posterior, Marguerite de Bellef么ret tan s贸lo fuese un 谩ster entre tantos, arrancado de su espacio natural y al que se enga帽贸 con un brillo imaginario. La traici贸n y el abandono fueron su l贸gico destino. Pero eso ser铆a mucho despu茅s, y es otra historia que, probablemente, nunca ser谩 contada.

    S’il vous pla卯t, s谩came de la guerra de los siete a帽os, que es la parte de las pel铆culas en las que siempre me duermo. Las mitolog铆as son much铆simo m谩s entretenidas, pero no suelen llevarme a ninguna conclusi贸n cient铆fica. Qu茅 decir de los hombres rubios y ricos… seguro que son leyenda.

    Bon dimenche et lundi f茅ri茅 (qu茅 bonitas y sencillas tildes), si lo disfrutas!

  18. Dies Irae dice:

    Mi querido Don Juan, 驴es la ficci贸n que gu铆a siempre vuestros pasos? No veo yo motivos, salvo en el verso que dirije vuestra vida, para tal sentimiento por un premio que, obviamente, es vol谩til como esta realidad virtual en la que nos encontramos.
    Tampoco el otro premio, el del jurado, debe provocar sino grand铆sima alegr铆a para el ganador.
    El resto espero que, como yo misma, aprecien la oportunidad de haber conocido maravillosos personajes y, con suerte, descubrir detr谩s de ellos excelentes personas, creadores de historias (tanto de ficci贸n como reales) que vayan m谩s all谩 del tiempo finito de un concurso.
    Volved a vuestras sombras y atended los asuntos que os ocupan y, cuando dese茅is, venid y charlaremos, o leeremos juntos otros cuentos… en verso o en prosa, como quer谩is.

  19. Don Juan Tenorio dice:

    隆Oh, Dies Irae! Ha bajado el tel贸n de otro a帽o vivido. Contrito qued茅 al no ver tu relato en esta primera votaci贸n. El certamen sigue adelante, empero. Sorpresas quedan por vivir.
    No desaparezco, no. Ser茅 sombra intermitente…
    Que este nuevo a帽o de fat铆dico nombre te sea propicio y memorable.

  20. Edgar Alan B茅cquer dice:

    Este humilde “titiritero de tinta” (隆qu茅 expresi贸n tan bella!)te desea por lo menos tanta inspiraci贸n como la que tienes ahora y muchos tinteros en donde puedas impregnar tu pluma m谩gica para seguir encant谩ndonos con tus relatos durante todo este a帽o que acaba de comenzar.
    Bonne et Heureuse Ann茅e! Sant茅 et beaucoup de chance ch猫re coll猫gue.
    Tambi茅n quiero felicitarte por los progresos realizados en franc茅s. Ya ver谩s como al final te va a entrar el gusanillo y te vas a animar a estudiarlo otra vez, a pesar de las conjugaciones.
    En cuanto a lo de hallarse a uno mismo y si te sirve de consuelo, te dir茅 que yo llevo mucho tiempo -desde que nac铆- busc谩ndome y todav铆a no me he encontrado. Mi esp铆ritu sigue (di)vagando a trav茅s de la oscura noche en busca de alg煤n peque帽o resplandor que me gu铆e hasta la ansiada -驴ut贸pica?- fuente de luz que pueda iluminar el sendero por donde camino y saciar la sed de mi esp铆ritu tan inquieto y necesitado de conocimiento. Y ah铆 sigo…
    Por eso hay que buscar tambi茅n en otras vidas anteriores por si acaso encontramos en alguna de ellas ese resplandor del que te hablaba.
    Y al hilo de esto, ch猫re Marguerite de Bellef么ret, he indagado que despu茅s de tu experiencia con la comunidad hur贸n decidiste desplazarte a algunos lugares donde el m谩s olvidado de entre todos los poetas muertos hab铆a residido para indagar a煤n m谩s sobre su tan fascinante vida. Navegaste corriente abajo entre inmensos bosques de abedules hasta llegar a Tadoussac, en la desembocadura del r铆o Saguenay, all铆 donde las aguas del San Lorenzo son ya casi tan saladas como dulces, que fue el primer punto de encuentro con las comunidades amerindias para el comercio de pieles que los franceses establecieron a orillas del r铆o San Lorenzo. Hoy d铆a y por eso de las modas a este lugar le llamar铆an “the first business meeting point”.
    All铆 supiste que Auha茂tsic -“pez escurridizo” en la lengua de los nativos, como seguramente ya sabr谩s-, adem谩s de dedicarse al estudio de su lengua y costumbres, vel贸 por que el floreciente comercio reci茅n establecido entre europeos y amerindios, en este caso con la comunidad algonquina, fuera lo m谩s equitativo posible para ambos, aunque los posteriores conflictos entre “blancos” -franceses e ingleses- acabaran envenenando aquella primera toma de contacto. Por cierto, hay una leyenda del pueblo algonquino que podr铆a explicar el origen del nombre de esta regi贸n. Vale la pena investigar a este respecto. Marguerite de Bellef么ret lo hizo y descubri贸 algo muy interesante. Si t煤 tambi茅n lo haces a lo mejor te encuentras contigo misma a trav茅s del agujero de gusano c贸smico.

    Continuar谩…

    Meilleures salutations et gros bisous. 脌 la prochaine.

  21. El asesino de Morfeo dice:

    Que los dioses te sean propicios y todo lo que te llegue este a帽o sea bueno. Un abrazo

  22. Dies Irae dice:

    Extra帽as fiestas m铆as las de este a帽o; a煤n m谩s se agradece el recuerdo, Don Juan Tenorio, Lamari, Edgard, Asesino y todos, en los pocos momentos libres en que puedo asomarme. Leo en otros hilos deseos tambi茅n de salud y suerte, y me uno, c贸mo no, a ellos. Para todos, colegas de lecturas y escrituras, que las letras os sean propicias, que seduzcan a lectores y jurados, que transformen los miedos y las neuras en ficciones controladas por nuestros hilos de titiriteros de tinta y se impregnen de la belleza y ternura de aquello que amamos y nos ama.

    Feliz y pr贸spero a帽o nuevo a todos.

  23. Don Juan Tenorio dice:

    Feiz Navidad, apreciada Dies Irae.
    Un saludo verde y rojo, como imprime la tradici贸n…

  24. Dies Irae dice:

    Dulce y suave el sonido del clarinete, acompa帽a bien este adviento que no se da por vencido. Gracias, Lamari.

    Pasad buenos d铆as.

    http://www.youtube.com/watch?v=0XRRcK9KOCg

  25. leforeverdelamari dice:

    Dies Irae…

    隆 Quantus tremor est futurus,
    quando iudex est venturus,
    cuncta stricte discussurus !

    Lo dejo en lat铆n porque sabes perfectamente traducirlo.En mi tierra cuando alguien sabe mucho se dice…”Sabe lat铆n”.Dentro de poco ser谩 as铆, el verdadero juez vendr谩 a juzgar qui茅n se lleva la estatuilla.No s茅 con qu茅 vara medir谩 ,pero sabes perfectamente que el tuyo estar谩 entre los diez seleccionados.Tengo la impresi贸n de que te conozco, puede que alguna vez nuestros caminos se hayan cruzado en esta vida o en otra, pero mejor dejarlo as铆 porque entonces perder铆amos nuestro glamour y yo s贸lo tengo glamour cuando me visto de flamenca y me pongo la fl贸, porque sin disfraz no valgo un duro en esto de escribir.Es una tapadera para que mis faltas de ortograf铆a pasen desapercibidas, me entiendes?…Claro, eres m谩s lista que el hambre.

    Bueno, creo que no he echo el comentario merecido a este relato, pero es uno de los que no me puedo permitir hacerle bromas, por eso me he quedado en bragas para escribir, perd贸n, “bragas” en el sentido figurado, realmente estoy en pijama ( anoche me fui de juerga a otra bodeguilla que no es la de Asesino. ” Casablanca” pone unas gambas de esas ” ganadoras” y que sus bigotes no se quedan pegados en los dedos porque son realmente unas frescas, de Huelva y cantan fandangos antes de que le arranques la cabeza y se la chupes.jejej Yo no la chupo porque me da asco, pero todo el mundo lo hace jejej.)

    Ver谩s Dies, afortunadamente la guardia y custodia de ese ni帽o qued贸 a cargo de sus abuelos.Otros tienen la peor de las suertes y queda encomendada a una figura jur铆dica que precisamente no se lo lleva a su casa y lo env铆a a un centro de acogida.No s茅 que pas贸 con ” mis ni帽os”, no quiero saberlo, ya ser谩n m谩s que adolescentes y s贸lo espero que no me recuerden amasando la plastilina en una instituci贸n cercada como esa c谩rcel, s贸lo quiero que me recuerden haciendo figuras de plastilina pero mientras ellos me dec铆an con media lengua…” se帽orita mi madre es m谩s guapa que t煤” jajajaj.

    No s茅 si te has documentado,pero has descrito algo con pelos y se帽ales de una forma muy elegante y sin dramatismo.Palabra que se repite en este certamen, pero que no hay otra m谩s adecuada.Un cielo muy negro donde ha brillado estrellas del color de esas plastilinas.Espero que la justicia tenga benevolencia hac铆a esa mujer y ese ni帽o vuelva a los brazos de su madre encontr谩ndose de nuevo con ese coraz贸n late de forma acelerada.

    Pd__Y como me corrijas este comentario te pongo dos velas negras jejeje

    Te dejo mi amigo invisible.Suerte y felices fiestas con cava de Extremadura
    http://www.youtube.com/watch?v=r-h3_uDfR1g

  26. Edgar Alan B茅cquer dice:

    Salud y suerte compa帽era

  27. Dies Irae dice:

    Inciso personal: de vuelta a los pasillos verdes, 煤ltimo round, aunque los corazones de plastilina tienen una resistencia inesperada. Tiempo de poner otras vidas, de ficci贸n o no, entre par茅ntesis, igual que la conversaci贸n. Luego vuelvo; salud y suerte, compa帽eros.

  28. Edgar Alan B茅cquer dice:

    Lo extra帽o de haber vivido alguna que otra vida anterior es que en 茅sta que vivimos ahora ya no nos acordamos de lo que fu铆mos en la otra. Si acaso alguna visi贸n fugaz que tenemos de vez en cuando y que nos deja la impresi贸n de haber realizado anteriormente una determinada experiencia.
    Quiz谩 sea mejor as铆, porque si record谩semos vidas anteriores esto podr铆a condicionarnos demasiado nuestra vida presente.
    O puede que no, que ser铆a m谩s conveniente acordarnos de todo lo que hicimos para no cometer ahora los mismos errores.
    隆Qui茅n sabe! Y t煤, 驴qu茅 piensas al respecto?

    He indagado un poco m谩s en esa vida anterior tuya y te puedo decir que fue una vida llena de aventuras.
    Tu primer destino en Nueva Francia fue la ciudad de Qu茅bec, cuyo nombre significa en lengua amerindia “donde el r铆o se estrecha”. Tu familia se hab铆a establecido all铆 porque tu padre se dedicaba al negocio de las pieles, tan floreciente en aquel momento. Fue all铆 donde decidiste seguir las huellas del gran poeta y aventurero P. A. M. de la Pocati猫re, pues desde que o铆ste hablar de 茅l por primera vez en el Viejo Continente se apoder贸 de t铆 un gran deseo, el de conocer m谩s a fondo a este antrop贸logo que fue el primero en estudiar la vida y costumbres de las comunidades aut贸ctonas de Am茅rica del Norte. 脡l fue tambi茅n uno de los europeos m谩s cr铆ticos con el proceso de colonizaci贸n que estaban llevando a cabo en aquellas tierras tanto Francia como Inglaterra, con sus continuas guerras que terminaron por implicar a dos de las comunidades m谩s importantes de la regi贸n: la de los “hurones” y la de los “iroqueses”. Los primeros se aliaron con los franceses, mientras los segundos lo hicieron con los ingleses.
    Tu primer contacto con la cultura amerindia fue precisamente a trav茅s de la comunidad hur贸n, con la que te hab铆a puesto en contacto un sacerdote jesu铆ta amigo de tu familia y que hab铆a fundado la misi贸n de Sainte-Marie dentro de esa comunidad, que tambi茅n hab铆a sido la primera en ser estudiada por el gran poeta. 脡l hab铆a aprendido r谩pidamente su lengua y sus costumbres. De hecho, despu茅s de un a帽o viviendo como uno m谩s entre ellos, le adoptaron y le dieron el nombre de “Auha茂tsic”.
    Por cierto, todav铆a no te he dicho cual era tu nombre en aquella 茅poca. Te llamabas Marguerite de Bellefor锚t.

    Seguir茅 indagando.

    Meilleures salutations ch猫re “Jour de col猫re”

  29. Dies Irae dice:

    Ohh.. Gracias, aunque sea un exceso, David.

  30. El asesino de Morfeo dice:

    Iri, en la vieja bodega te est谩 esperando una buena lumbre, jam贸n y queso, para compartir densas cavilaciones por el estudio de los relatos m谩s votados…pensemos, hermana, pensemos…el Certamen puede ayudar a encontrar respuestas a los inquietos plumillas, que dir铆a la 铆nclita Lamari. El gato ronronea, indiferente a mis estad铆sticas y el diablo est谩 casi apagado de puro aburrimiento. Creo que necesitamos tu visita.

  31. David G. dice:

    Literatura, amigos: unos aspiramos a hacerla, y Dies Irae la hace, suave y profunda.

  32. Dies Irae dice:

    Te echaba de menos… y veo que est谩s de recorrido general y reparto a manos llenas. Claro, sin cuerpo mortal que arrastrar, ya podr谩s. Gracias por la parte que me toca. Las m铆as las tienes desde el principio, tantas como besicos.
    No te pierdas por esos mundos lejanos y fr铆os que, aunque ya no necesites vino ni jam贸n, siempre querremos seguir inventando historias al amor de la lumbre.

  33. El asesino de Morfeo. dice:

    Con tanta tonter铆a espiritual y tanto ataque rob贸tico acabo de caer en que no te hab铆a dado mis diez estrellas. Ah铆 las tienes con mi abrazo, dulce y loca marquesa.

  34. Dies Irae dice:

    Y lo era… juro que el comentario pendiente de moderaci贸n hab铆a desaparecido. Pues doblemente gracias, amigos.

  35. Dies Irae dice:

    Gracias, Anquises y nuak, por vuestros generosos comentarios.

    Hasta pronto y mucha suerte!!

    (Este foro es como un d茅j脿 vu permanente, jurar铆a que esto ya lo hab铆a escrito.

  36. Dies Irae dice:

    Anquises y Nuak, gracias a los dos por vuestra generosidad. Un abrazo y mucha suerte!!

  37. nuak dice:

    Hola, Dies Irae. He intentado dejar a un lado mis gustos personales (se me atraganta el recurso a los malos tratos o a las grandes tragedias desde mi convicci贸n de que un buen relato no precisa de muertes) para valorar lo bien escrito que est谩 el relato, c贸mo vas soltando con acierto contundentes flashes de infancia traum谩tica, c贸mo desgranas im谩genes para generar sensaciones vivas en el lector. Impacta.

    Suerte

  38. Anquises dice:

    Me gusta tu relato. No creo que pueda aportar mucho a lo que te habr谩n dicho en tantos comentarios y lo que te diga quedar谩 corto para la calidad que percibo en 茅l y que soy incapaz de describir. Pero lo voy a intentar. Me sorprende gratamente donde colocas el foco desde el cual vemos la acci贸n. Son ojos infantiles, pero nos lo narra una persona ajena, adulta que nos interpreta lo que piensa y siente 脕ngel. Est谩 muy bien porque tenemos la visi贸n infantil, tan inocente y primaria, pero enriquecida por la madurez del narrador, que nos narra una historia de desgraciada actualidad, dura y dram谩tica, en contraste con la candidez del ni帽o y narrado de forma fr铆a, elegante, po茅tica a veces, con detalles que la hacen entra帽able,como la plastilina y el carrusel. que hacen que nos identifiquemos con el peque帽o y estemos mucho m谩s cerca de su mundo.

    Felicitaciones y suerte.

  39. Dies Irae dice:

    Los robots atacaron de nuevo… Insisto:

    Te contestaba, Edgar Alan, que a pesar de que mi “ludopat铆a pseudoliteraria” me pierde, son malas fechas. Entre prosaicos quehaceres y copiosas comidas, las cuchipandis varias me roban demasiado tiempo. A煤n as铆, me he distraido revisando al Sr. L茅vi-Strauss (intrincados son los caminos de San Google) y he disfrutado con un laurentiano que me llen贸 los ojos de versos, hermosos en mi intuida, supuesta o inventada traducci贸n del franc茅s. Pero, tristemente, los nombres no coinciden. A煤n as铆, seguir茅 robando tiempo al tiempo para recorrer esa l煤dica senda interior que me propones.

    Aunque deduzco que, si es cierto lo que dices, en otra vida deb铆 ser muy diferente. Historiadora (concienzuda y perseverante)… y en tierras g茅lidas (mi reino por un rayo de sol)… no s茅.

    Felices juegos de palabras, estimado amigo.

  40. Dies Irae dice:

    Gracias, Metafastro. Mucha suerte para ti tambi茅n y ojal谩 que siga habiendo siempre un hueco para la poes铆a.

    Un abrazo.

  41. Metafastro dice:

    Dies Irae, mi enhorabuena, no hab铆a podido leer los relatos y me ha encantado. A m铆 tambi茅n me dan miedo los cipreses y esos nombres que gritan desde el m谩rmol luchando por ser le铆dos y recordados.
    La visi贸n de un ni帽o es la m谩s pura y tambi茅n la m谩s escalofriante. S贸lo ellos tienen el privilegio de ver las cosas desde los dos mundos en los que viven.
    Me gustan esas frases po茅ticas que intercalas en la cruda realidad y que transmiten lo que te comentaba de los dos mundos. El contraste feroz esa es la clave de tu relato.

    Muchas felicidades y mi voto.

  42. Edgar Alan B茅cquer dice:

    Como habr谩s podido constatar mis dudas eran razonables con respecto al peque帽o incidente t茅cnico acaecido esta madrugada.
    Al final no te lleg贸 mi comentario. Por eso te envi茅 otro para contarte la an茅cdota. Enfin, c麓est la vie!

    Te daba las gracias esta pasada madrugada por tu apoyo en favor de mi cruzada por un mundo pluriling眉e desde la cuna. (Por cierto, te tengo que contar una buena historia:
    Una persona que habla tres idiomas es “triling眉e”. una que habla dos es “biling眉e”, y la que solo habla uno es…..
    “隆ingl茅s!”).
    Tambi茅n te comentaba que en esa vida anterior tuya cuando eras compatriota de Balzac, de Dumas y de tantos otros genios de la literatura a los que no nombro porque me eternizar铆a, creo que pasaste m谩s tiempo en Nueva Francia que en el Viejo Continente. Y creo que esto fue as铆 porque hasta all铆 te llev贸 el rastro que hab铆a dejado el gran Pierre Andr茅 Michel de la Pocati猫re -el m谩s olvidado de entre todos los poetas muertos-, quien adem谩s de ser un virtuoso del verso, era antrop贸logo y sobre todo un intr茅pido aventurero. Y t煤 quisiste saber m谩s sobre el personaje, no conform谩ndote con la poca informaci贸n que obtuviste a trav茅s de alg煤n viejo libro de historia. As铆 un d铆a decidiste seguir sus pasos para conocer mejor a un hombre que dedic贸 una buena parte de su vida al estudio “in situ” de las comunidades amerindias y que acab贸 por formar parte de ellas como un miembro m谩s. Entonces, un siglo despu茅s que 茅l, cogiste un barco rumbo a la “Nouvelle France” con la intenci贸n de recopilar en persona los suficientes datos que necesitabas para escribir su biograf铆a. Evidentemente deb铆as de haber sido historiadora. De momento es todo lo que te puedo contar.

    Y a t铆, ch猫re “Jour de col猫re”, 驴te dice algo todo esto?. Busca en lo m谩s profundo de tu alma y quiz谩 encuentres una respuesta.

    Bises

  43. Edgar Alan B茅cquer dice:

    No s茅 que ha pasado. De repente ha saltado la p谩gina mientras te estaba escribiendo y ahora tampoco s茅 si te va a llegar o no.
    Enf铆n, como hay que esperar un rato para ver si te ha llegado y dada la hora que es, mirar茅 por la ma帽ana y te dar茅 noticias m铆as.

    Bonne nuit

  44. Dies Irae dice:

    Cachis diez, Edgar Alan, ahora me has dejado la neurona trastornada con los besos femeninos y masculinos y mi antigua filiaci贸n francesa: como Dies Irae (驴o Jour de col猫re?), supongo que formar铆a parte de los revolucionarios; como la condesa, supongo que ca铆 en la guillotina. Cu茅ntame m谩s de esa vida anterior, que estoy en un sinvivir en 茅sta.

    En cuanto a las traducciones, no soy tan tajante (y s铆 muy ego铆sta), pero exigir铆a un estricto control de calidad. No s茅 c贸mo, y reconozco que siempre habr谩 esencias evaporadas en el proceso, pero, por favor, no me prives de casi toda la literatura mundial. Eso s铆, te apoyar茅 en el aprendizaje de idiomas varios, cuantos m谩s mejor, desde la cuna.

    (Canadienses no conozco m谩s que a Cohen, que leo/escucho en ingl茅s aunque, de o铆das, chapurreo con 茅l:
    “J’ai chang茅 cent fois de nom,
    j’ai perdu femme et enfants
    mais j’ai tant d’amis;
    j’ai la France enti猫re.”)(Copiado de por ah铆, por supuesto, espero que est茅 bien.)

    Besico con cierzo y sol poniente, que yo a esas horas tuyas duermo como una bendita.

  45. Edgar Alan B茅cquer dice:

    “Oh mon Dieu, je ne m茅rite pas un tel honneur!” exclam贸 en una ocasi贸n el m谩s olvidado de entre todos los poetas muertos, el gran Pierre Andr茅 Michel de la Pocati猫re, injustamente apodado Ben Labedaine por sus numerosos detractores, tan tristemente olvidado que ni siquiera es citado en la “Wiki”.
    “Une telle injustice est terrible!” -a帽ado yo.
    Como puedes ver aqu铆, ma ch猫re Dies, el franc茅s no es tan dif铆cil, a pesar de las conjugaciones.
    Cuantas m谩s cosas voy descubriendo de t铆 por v铆a de tus comentarios, m谩s convencido estoy de que t煤 fu铆ste francesa en una vida anterior. No s茅 c贸mo explic谩rtelo, pero cada vez lo veo m谩s claro.
    Una vez m谩s ha sido para m铆 un inmenso placer volver a leerte. 隆Qu茅 raz贸n llevas cuando dices que leer traducidos a los poetas franceses es una ruina! Y muy bueno el ejemplo que pones. Pauvre Rimbaud!
    Aunque suene un poco exagerado, a veces pienso que no se deber铆a traducir ning煤n texto literario de un idioma a otro. Los manuales de instrucciones son otra cosa. Esos s铆 se pueden traducir. Pero un texto literario es demasiado importante como para arriesgarse a que pierda la verdadera esencia que su autor ha querido plasmar. As铆 nos ver铆amos obligados a interesarnos m谩s por los otros idiomas y los aprender铆amos desde peque帽os con mucha m谩s facilidad.
    Enf铆n, tampoco soy qui茅n para decir lo que habr铆a o no habr铆a que hacer.
    Como ver谩s por la hora a la que te env铆o estas palabras,
    mi esp铆ritu vaga en la madrugada como una de esas almas en pena que tantos quebraderos de cabeza dieron a los verdaderos propietarios de mi seud贸nimo. Pero la verdad es que siempre me han gustado la paz y el silencio que se respiran a estas horas. Y tambi茅n porque tengo bastante traj铆n durante el d铆a y la mayor铆a de las veces no me da tiempo a hacer todo lo que me gustar铆a. Pero bueno, para eso est谩 la noche y sobre todo cuando al d铆a siguiente uno no tiene que madrugar.
    Otra vez ha sido un placer pasarme por tu casa para dejarte un afectuoso saludo.

    “Grosses bises”-en femenino- et “Gros bisous”-en masculino-

  46. Fanny Prices dice:

    Hoy empiezo mi votaci贸n. Espolvoreo mis estrellas para usted. Bien ganadas.

  47. Dies Irae dice:

    Vaya, querido Edgard… 脡sa es una respuesta de las que dejan a Dies Irae en D铆a de la sonrisa blandita. Qu茅 bellas palabras, todas, dar铆an para seguir una larga correspondencia, pero… Y por qu茅 no.

    Deudas, ninguna, que ya hay bastante con la p煤blica: todos aprendemos si todos aportamos. El intercambio es lo m谩s positivo de los comentarios.
    La sombra de los genios(yo a veces me pregunto para qu茅 escribir si es imposible decir nada mejor de lo que ya se ha dicho) es, sin duda, la mejor maestra.
    De tu relato: interesante la visi贸n del vag贸n/ata煤d; yo no la capt茅, desde luego. Pero es que tengo edad suficiente para haber viajado en ellos. Menos mal que no me sent铆a entonces en mi 煤ltimo viaje, jej茅. Pero s铆 podr铆as trabajar m谩s ese detalle para que fuese un poco m谩s evidente, y si es desde el punto de vista de las sensaciones del protagonista, le aportar铆a m谩s alma… y no insisto m谩s.
    Del m铆o: gracias por tus palabras generosas, ahora s铆. No quise interpretar el “Ay que triste vida”, ni para bien ni para mal. Dies Irae es impulsiva y eso no es bueno siempre. Igual contesto agradecida sin saber ver una burla, que malinterpreto un halago y saco los demonios a pasear. Me gustan los foros, pero c贸mo echo en falta el gesto y la expresi贸n corporal…

    Ay, el franc茅s, esa asignatura pendiente. Lo intent茅, sabes, hace unos a帽os. Pero tuve que desistir, mi neurona no da para recordar tantas conjugaciones. Los que aprendimos el simple idioma b谩rbaro de los sajones perdimos el entrenamiento. Lo siento, porque leer traducidos a los poetas franceses es una ruina. Mira, por ejemplo:

    UN SUE脩O PARA EL INVIERNO
    En el invierno, iremos en un peque帽o vag贸n rosa
    con cojines azules.
    Estaremos bien. Un nido de besos locos reposa
    en cada rinc贸n mullido.
    T煤 cerrar谩s los ojos, para no ver, tras el cristal,
    gesticular a las sombras de la tarde,
    esas monstruosidades malignas, populacho
    de demonios negros y de lobos negros.
    Entonces sentir谩s la mejilla ara帽ada…
    un peque帽o beso, como una ara帽a loca,
    te correr谩 por el cuello…
    Y t煤 me dir谩s: 芦隆B煤scala!禄 inclinando la cabeza,
    鈥揧 nos tomaremos tiempo para encontrar a esa bestia
    鈥搎ue es muy viajera…

    o bien:
    En el invierno iremos en un vagoncito rosa
    con almohadones azules.
    Estaremos bien. Un nido de besos locos reposa
    en cada una de las blandas esquinas.
    Cerrar谩s los ojos para no ver a trav茅s del cristal
    hacer se帽as las sombras de la noche;
    esas ariscas monstruosidades, populacho
    de negros lobos y negros demonios.
    Despu茅s sentir谩s tu mejilla rozada.
    Un leve beso, como una loca ara帽a,
    te correr谩 por el cuello.
    Y me dir谩s: 芦Busca禄, inclinando la cabeza;
    y dedicaremos nuestro tiempo a encontrar
    ese animalito que viaja mucho.

    Y creo que no me gusta ninguna de las dos. Tradutore tradittore… Por cierto, que con otro poema de Rimbaud aprend铆 lo de los besos fuertes y el cierzo: bise [biz] f. 1 Cierzo m., viento m. fr铆o 2 fam. Beso m.: une grosse –, un beso muy fuerte. Pero lo dejaremos para otro rato, que ya me he alargado, para variar, much铆simo. Y es que es un placer…

  48. Edgar Alan B茅cquer dice:

    Estimada adem谩s de admirada Dies Irae:
    Es un gran honor para este humilde aprendiz de aprendices de escritor que me hayas dedicado todo ese tiempo que ciertamente no merezco. Te lo agradezco profundamente, al igual que te doy las gracias por tu cr铆tica tan cargada de esp铆ritu constructivo. Tal y como le dec铆a hace poco a nuestro estimado colega Lovecraft, vuestros comentarios son la salsa del concurso. Estoy en deuda con vosotros por lo mucho que estoy aprendiendo. Y te voy a confesar un secreto, ahora que nadie nos oye. Me hace muy feliz el ver que el primer relato que env铆o a un certamen en toda mi vida est茅 despertando m谩s inter茅s del que nunca hubiera imaginado -no te digo nada cuando he le铆do lo que me ha escrito “lamari”-. Esto ya es para m铆 un magn铆fico premio. Y tambi茅n es un gran halago que me digas que escribo bien, aunque s茅 que a煤n me queda mucho camino por recorrer hasta llegar a ser al menos la sombra de alguno de los dos genios que tan generosamente han accedido a ayudarme con mi seud贸nimo. Gracias otra vez (me voy a acostumbrar mal y luego…).
    Me hubiera gustado que el narrador te hubiese hecho sentir lo que verdaderamente quer铆a expresar. De todas formas es imposible que un relato provoque el mismo sentimiento en todo el mundo. Lo importante es que despierte alg煤n tipo de sentimiento, 驴no crees?
    Si mi relato ha despertado en t铆 alg煤n sentimiento que acurrucado dorm铆a entre las alas de tu subconsciente, me doy por satisfecho, aunque para t铆 le falte “ese algo” necesar铆o para que t煤 le eligieses como uno de tus favoritos.
    En cuanto a lo de contar la vida del emigrante mientras 茅ste viaja en un viejo tren de regreso a la tierra que le vio nacer, a continuaci贸n te explico como conceb铆 esta idea:
    En realidad “el peque帽o vag贸n con asientos de madera” es una met谩fora del 煤ltimo viaje que iniciamos en esta vida con destino a la otra y que, por lo menos en el mundo occidental, solemos realizar en un ata煤d.
    La verdad es que no s茅 si alg煤n lector del relato lo ha entendido as铆. Nadie me ha comentado nada a este respecto (no, si al final voy a convertirme en otro incomprendido m谩s). Como pasa siempre, todo es mejorable afortunadamente. Y la meta debe ser esa, intentar hacer las cosas cada vez mejor, aprendiendo cada d铆a de los dem谩s -y sobre todo de aquellos a los que injustamente consideramos “menos listos” que nosotros- y de todo lo que nos rodea.

    Y en lo que respecta a “Alma de carrusel”, en primer lugar quiero disculparme contigo por el escueto comentario que te dej茅 despu茅s de una primera lectura. Me sali贸 del alma, cr茅eme. Luego me qued茅 sin palabras. Por eso no escrib铆 nada m谩s. Prefer铆a leer tu relato una segunda vez antes de volver a llamar a tu puerta. Tu historia cuenta -y denuncia- muy sutilmente un hecho tan execrable como, por desgracia, frecuente. 隆Ojal谩 que esto no ocurriera nunca! De ah铆 mi comentario. La verdad es que no s茅 qu茅 m谩s puedo a帽adir a lo que ya te han dicho. S贸lo darte la enhorabuena por lo bien que escribes y mejor que lo vas a hacer en el futuro.
    Ah, tambi茅n quer铆a comentarte que me ha sorprendido un poco que me digas que no sab铆as en qu茅 sentido interpretar esas cuatro palabras que te dej茅 en mi primera visita, pues inteligente como t煤 eres estaba seguro que las ibas a interpretar en su justo sentido. Me imagino que ahora ya no tendr谩s ninguna duda, 驴o a煤n s铆?

    Por 煤ltimo, y con esto acabo, no me negar谩s que por lo menos lo que s铆 que he conseguido con el 隆Ay que triste vida! es que entre t煤 y el asesino os traig谩is un poco de “cachonde铆to” a costa del dichoso comentario. Os tengo que confesar que a veces tambi茅n me gusta ense帽ar el “trapo” por si alguien me entra. Es muy interesante, adem谩s de hacernos pasar un buen rato. Y en lo que se refiere al “franc茅s”, ma ch猫re Dies Irae, y aunque no sepas “ni papa”,
    siempre podr谩s hacer otros agudos juegos de palabras en otros idiomas que s铆 sabes.
    A lo que yo me refer铆a es que el franc茅s es un idioma que por su fon茅tica, permite realizar ciertos juegos de palabras que por ejemplo en espa帽ol no se pueden realizar. Te pondr铆a algunos ejemplos pero como no sabes “ni papa” quiz谩 en un futuro se nos vuelva a presentar la ocasi贸n, nunca se sabe.
    Por cierto, si alguna vez te da por aprender franc茅s, que sepas que entre otras cosas tambi茅n me gano la vida ense帽ando este bello idioma. Habla conmigo y a lo mejor llegamos a un acuerdo. Te prometo que te har茅 un buen precio.

    Meilleures salutations et gros bisous -seguro que lo entiendes-

  49. Dies Irae dice:

    Qu茅 va, Esp铆ritu espirituoso. Es lo propio de 茅l, de su mism铆sima propiedad. El placer reside en la conquista y luego… hasta m谩s ver. Tengo yo poco de novicia Do帽a In茅s para cambiar sus h谩bitos y los m铆os (obs茅rvese el agudo juego de palabras y eso que no s茅 ni papa de franc茅s) y dejarme seducir por fantasmas a estas alturas. Otra cosa son los seres mortales como los modelos de buscador de hotel, tan cercanos pero tan inaccesibles…

    Me miro en el espejo de relatos, versos, cuentos y novelas, y siempre salgo mal parada. 隆Qu茅 le vamos a hacer!

    Tristes guerras
    si no es amor la empresa.

    Tristes. Tristes.

    Tristes armas
    si no son las palabras.

    Tristes. Tristes.

    Tristes hombres
    si no mueren de amores.

    Tristes. Tristes.

    Miguel Hern谩ndez.

  50. El asesino de Morfeo. dice:

    隆Ay, qu茅 triste vida! Que no, mujer, que s贸lo le echaba la culpa de la desaparici贸n de Don Juan al extintor que empu帽as desde hace d铆as. Lo tienes por ah铆, brandiendo la espada y con los ojos llenos de espuma…que digo yo, porque es mosqueante 茅ste silencio.
    Dejame un tiempo, que estoy buscando un veneno incoloro, inodoro e ins铆pido pero lleno de glamour. Mientras, entretente con mozuelos de buen ver y sigue empolvando la nariz y mir谩ndote en los espejos. Lo de la luz de gas no termina de convencerme.

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