Add Me!Cerrar menu de navegación

Página destinada al 9 Certamen de Narrativa Breve 2012, relatos, ganadores, entrevistas, noticias, finalistas, crónicas, literatura,premios.

Add Me!Abrir menú de categorías

24- La vieja bodega. Por El asesino de Morfeo

El día era luminoso, maldita sea; el sol había salido detrás del castillo, como siempre, la gente trajinaba camino a la plaza, como siempre, la carnicería de enfrente había abierto sus puertas y olía a primavera. Juan miraba a través de la ventana, tras los cristales sucios y no entendía por qué todo seguía como si nada hubiera ocurrido.

El hombre esboz√≥ una media sonrisa mientras se calaba a√ļn m√°s el viejo gorro que tapaba un pelo rubio y reseco. Era alto y enjuto, levemente encorvado y, en otros tiempos, deb√≠a haber sido atractivo. Pero eso era algo que a Juan le importaba muy poco.

La luz de la ventana recort√≥ su figura mientras √©l recorr√≠a la estancia con una mirada fr√≠a, gris, minuciosa: no conven√≠a dejar ning√ļn cabo suelto, ninguna pista que delatara a la enemiga lo que all√≠ hab√≠a pasado ni d√≥nde podr√≠a encontrarle. Cerr√≥ las contraventanas, recorri√≥ el resto de la vieja casona y baj√≥ las escaleras que le llevaban al refugio que, durante mucho tiempo, hab√≠a preparado.

La casa de Juan era grande, de piedra: como casi todas las casas antiguas de la zona escond√≠a en sus entra√Īas una vieja bodega; en el piso superior estaba la vivienda familiar y, en la planta baja, la panader√≠a que hab√≠a permitido que su hermana y √©l fueran a estudiar a la universidad, lejos del pueblo. Ella hab√≠a terminado la carrera, se cas√≥ y se qued√≥ a vivir, con su marido y su trabajo de bibliotecaria, en el piso que sus padres le regalaron en Madrid. Era un buen piso y a sus padres les cost√≥ muchas barras de pan horneadas con sudor y cansancio. A√Īos y a√Īos de olor a pan y a sudor cost√≥ el maravilloso piso.

Juan no terminó sus estudios. La cabeza le daba demasiadas vueltas buscando el sentido a la vida y respuestas a dilemas que nadie ha resuelto. Leyó a los grandes filósofos, buceó y buceó en libros que nada tenían que ver con las asignaturas que impartían en las aulas…. hasta que algo estalló en su cerebro. Entonces empezó la peregrinación de psicólogos a psiquiatras, de psiquiatras a psicólogos y su clara mirada se perdió detrás de las gafas oscuras que, desde entonces, ocultan sus ojos y un feroz escepticismo.

Juan abandon√≥ su est√©ril b√ļsqueda para encontrar el amparo de sus padres y de la panader√≠a, all√≠ todo era m√°s f√°cil y sencillo: el pan no pretend√≠a ser otra cosa que un buen pan con el que acompa√Īar la comida de la gente cuando se¬† sentaba a la mesa. Juan horneaba, se dejaba querer por sus padres y le√≠a. Durante un tiempo la vida se apacigu√≥, pero pronto el mal de la enfermedad vino a instalarse en la vieja panader√≠a, como un hu√©sped hosco y desabrido, para alimentarse de los padres y engullir su vida.

Primero fue al padre; el maldito hu√©sped lo debilit√≥ hasta dejarle atado a una silla de ruedas y al dolor. Su mujer y Juan le cuidaban mientras esperaban que la hija viniera desde Madrid a acompa√Īarles y a dar algo de cari√Īo al pobre viejo que preguntaba por ella. A veces llegaba al pueblo con su novio (un cura renegado que jugaba a cineasta y a meterle mano a la chica del panadero) eran visitas breves y terminaban cuando consegu√≠an que los padres les ‚Äúprestaran‚ÄĚ algo de dinero. Juan comenz√≥ a odiarles.

Cuando por fin la muerte se llevó a su padre, la hermana reclamó la herencia nada más llegar del cementerio, quería  financiar un corto que, el que era ya su marido, pensaba realizar. Su madre lloró y le dio el dinero que pedía. Por entonces la anciana dejó que la enfermedad empezara a comérsela.

Juan decidió que aquella mala mujer no era su hermana, solo le unía a ella unos cuantos genes no identificados; canalizó su energía en cuidar a su madre mientras alimentaba una inquina febril contra sus  enemigos: la ingrata, como le gustaba llamarla y el pretencioso pedante de su marido.

Le costaba recordar cu√°ndo hab√≠a tenido algo de complicidad con su hermana, buscaba en su memoria y siempre aparec√≠a como la ni√Īa malcriada y celosa que hab√≠a amargado su infancia. Juan hab√≠a crecido escuchando maravillas de ella mientras tenia que soportar sus peque√Īas mezquindades y sus mentiras; m√°s de una vez¬† carg√≥ con las culpas de lo que hac√≠a do√Īa perfecta sin que ella moviera un dedo por esclarecer su autor√≠a. Soportando su c√≠nica sonrisa, Juan se enfrent√≥ por primera vez a las peque√Īas injusticias que conforman nuestra infancia y, en ocasiones, nuestro car√°cter.

Es dif√≠cil asegurar nada, quiz√°s fue por entonces cuando Juan decidi√≥ convertirse en un Quijote desfacedor de entuertos o quiz√°s no, pero lo cierto es que, cuando lo conoc√≠, su figura tiernamente estrafalaria y su b√ļsqueda enajenada de justicia, me hizo pensar en el caballero megal√≥mano y perdedor creado por Cervantes.

En los √ļltimos tiempos, se hab√≠a cansado de luchar contra los molinos de viento y hab√≠a centrado sus esfuerzos en cuidar de su madre enferma y en despreciar a la miserable de su hermana. No pod√≠a perdonarle el desapego que mostraba hacia su madre, la indiferencia ante su dolor y la falta de inter√©s ante todo lo que no fuera dinero. D√≠a a d√≠a fue rumiando su venganza y, cuando vio que la anciana ya ni siquiera preguntaba por ella se preparo para humillar a la bibliotecaria.

Record√≥ la vieja bodega de su casa; la entrada hab√≠a sido tapiada porqu√© a su hermana le daba miedo y convenci√≥ a sus padres con mimos y llantinas. Nadie hab√≠a vuelto a hablar de ella en la familia una vez condenado su acceso. En secreto Juan volvi√≥ a abrirla, luch√≥ contra las telas de ara√Īa y la suciedad que se hab√≠a acumulado durante a√Īos, baj√≥ todo lo necesario para subsistir: agua, v√≠veres, libros, dos peque√Īos camastros, una mesa y un par de mantas para protegerse del fr√≠o y la humedad. Comprob√≥ que la vieja instalaci√≥n el√©ctrica a√ļn funcionaba, instal√≥ ruedas en una estanter√≠a para ocultar la entrada a su guarida y pacientemente esper√≥ su momento.

El día era luminoso, maldita sea. Había dejado un lacónico mensaje, en el contestador telefónico de su hermana, comunicando que su madre había muerto. Con cuidado bajó en brazos a la difunta y la depositó en el camastro de la oscura bodega, se sentó cogiendo la mano yerta de la mujer y secó a manotazos las lágrimas que le caían por las mejillas y la barba sin afeitar…..afuera el día era luminoso.

Agarrado a la mano de su madre imagin√≥ la llegada al pueblo de su hermana, el desconcierto del matrimonio al preguntar, de casa en casa, por el paradero de los ausentes. Habr√≠an ido al tanatorio y al medico que expidi√≥ el certificado de defunci√≥n. Se imagin√≥ a su hermana dando explicaciones que paliaran el esc√°ndalo que sacudir√≠a el pueblo, la verg√ľenza de la ingrata ante las miradas de hip√≥crita conmiseraci√≥n de los vecinos y palade√≥ el hecho de que cada uno de ellos conoc√≠a la verdadera historia del desamor de la mujer.

Tres d√≠as, tres, vel√≥ a su madre a solas. Le habl√≥ de su ni√Īez, le dio las gracias por su amor, por las comidas que le preparaba con cari√Īo, por su paciencia cuando se le nublaba la raz√≥n. Pas√≥ el tiempo ley√©ndole libros que sab√≠a que a su madre le gustaban y le explic√≥ que la ni√Īa que hab√≠a parido se hab√≠a convertido en alguien que no se merec√≠a despedirse de ella ni manchar con su presencia el √ļltimo aire que la envolv√≠a.

Tres días, tres, esperó a que su hermana se marchara. Pegado a la trasera de la estantería escuchó el ruido de la puerta al cerrarse con un portazo, luego el rugir de coche de la pareja arrancando y huyendo de una situación cada vez más esperpéntica. Juan esperó tres días, como los antiguos, a que el espíritu de la madre abandonara su cuerpo en la cripta del hogar que la había cobijado. Solo entonces se entregó a la burocracia que rodea a la muerte, serenamente y con una leve sonrisa en el alma.

576 Comentarios a “24- La vieja bodega. Por El asesino de Morfeo”

  1. Cupo de comentarios por concursante agotado.Quedan cerrados en este relato. Pueden comentar en la entrada dedicada a la concursante
    http://canal-literatura.com/9certamen/la-vieja-bodega-y-el-asesino-de-morfeo-angela-sahagun/
    Gracias

  2. Edgar Alan Bécquer dice:

    ¬ŅSe puede?

    Bonsoir à tous, chers collègues. Comment allez-vous?

    Veo que hay ambiente en la vieja bodega y para combatir este fr√≠o “febreriano” aqu√≠ os traigo estas botellitas de aut√©ntico orujo gallego que he ido a buscar al apeadero. Esta vez no hab√≠a niebla, pero el paisaje se hab√≠a te√Īido de blanco. Me record√≥ mis viejos tiempos de emigrante en Suiza.

    Ya intu√≠a yo que a√ļn √≠bamos a tener alguna que otra sorpresa. C¬īest fantastique!
    De hecho, me he encontrado con lamari en el apeadero y le he comentado que tenía una especie de corazonada. Y ahora me paso por aquí y leo lo que leo. No, si ya me olía algo.

    Tambi√©n me da la impresi√≥n (y espero acertar) que la Se√Īorita Bennet ha hecho unos ex√°menes de sobresaliente. Lo digo porque la veo en forma y muy dicharachera. C¬īest magnifique! Ya dec√≠a yo que me parec√≠a una chica muy lista.

    Ah, qu√© buenos tiempos los de la facultad. Y eso que yo estudi√© en la d√©cada de los setenta, en plena transici√≥n (¬Ņtransici√≥n a qu√©?). La Complutense estaba tomada por los “grises” (s√≥lo hemos cambiado el color de los uniformes, ahora son los “azules”).
    Y cada vez que ten√≠amos asamblea en la facultad de Sociolog√≠a, llegaban numerosos en sus “lecheras” y nos desalojaban por la fuerza. Afuera se suced√≠an las carreras y los gritos contra el “r√©gimen”.
    Aunque lo m√°s triste es que hoy, cuarenta a√Īos despu√©s, las nuevas lecheras han tomado las calles y siguen desalojando a los ciudadanos por la fuerza para acallar a todo un pa√≠s. ¬°Tiene cojones! Qui√©n lo iba a decir. En el fondo casi nada ha cambiado. S√≥lo en la forma, pero no en el fondo.
    El s√°bado pasado pude comprobar personalmente en la plaza de Neptuno c√≥mo los de “arriba” se blindan cada vez m√°s. Cada d√≠a hay m√°s antidisturbios (en este tema no ha habido recortes, sino todo lo contrario. ¬ŅPor qu√© ser√°?).
    ¬ŅDe qu√© tienen miedo? ¬°Qu√© banda de hip√≥critas y manipuladores, adem√°s de estafadores de guante blanco!
    En fín, me calmo porque empieza a hervirme la sangre otra vez.
    El s√°bado √©ramos muchos, y cada vez seremos m√°s…
    ¬°Hay que acabar con la pobreza y no con los pobres!

    Y t√ļ, ch√®re √Āngela, ¬Ņc√≥mo llevas esto de la fama?. Tanta c√°mara, tantos micr√≥fonos, tantos flashes y sobre todo… ¬°tanto paparazzi! No debe de ser f√°cil.
    No veas lo tranquilo que vivo yo aquí en la tierra del anonimato, preparando mis clases de francés, leyendo todo lo que puedo, cultivando mi huertecito e intentando escribir alguna historia que interese a los demás aunque sólo sea algo, que no es poco.

    Bueno, como siempre ha sido un placer pasar por “la vieille cave” y compartir un rato con todos vosotros, “chers coll√®gues”.

    Vuelvo en otro momento.

    ¬°Que se√°is felices!

  3. Asesino de Morfeo dice:

    ¬°Jodios ni√Īos, siempre poni√©ndote los pies en el suelo! Me ha encantado, Laura.
    Os tengo que dejar un par de días sin noticias, no voy a poder conectarme, pero dejo la llave puesta para que entréis en la bodega cuando os plazca. Serviros vosotros mismos y dejadme alguna nota en la mesa. Seguro que las disfrutaré a mi vuelta. Besos para todos

  4. Metafastro dice:

    Es verdad, vamos a dejar la melancol√≠a y a tomarnos unos chatos en la bodega, que si a alguien le gusta repartir alegria y chapotear y reirse es a m√≠. Mira te env√≠o un micro que hice hace unos a√Īos para que te rias.

    “Hab√≠a conseguido hilvanar una noche perfecta, con su firmamento y su luna resplandeciente. Estaba a punto de perderse en la contemplaci√≥n de su obra, cuando se oy√≥ una diminuta voz desde el pasillo que dec√≠a: ¬°¬°¬°¬°Mammmiii caaacaaaa!!!. Y las 35.257 estrellas se derrumbaron sobre el papel.”

    Es una historia real. Por supuesto sonreí y acudí a la llamada del amor. Porque la noche es eterna y puede esperar. Besos.

  5. Asesino de Morfeo dice:

    ¬°Hale, cuantos amigos en la bodega! y de ligoteo algunos…¬Ņcomo va el romance, Don Juan? No desespereis que parece dura, pero es m√°s tierna que un pollito amarillo y piador.
    Se√Īorita Bennet, no es tanta la diferencia, creeme, me quedo con el t√≠tulo de t√≠a abuela…un poco at√≠pica ya que no me gusta rezar y soy dificilmente escandalizable. Pero estoy dispuesta para escuchar con amor cualquier cosa que quieras leeme o contarme. Ponte en contacto con Dies Irae para seguir vi√©ndonos, ella nos est√° reuniendo, porque yo soy muy torpe con lo del facebook y seguro que te monto un foll√≥n que terminas hablando con alguien en polaco.
    Metafastro: mi padre era una persona compleja. De día encarnaba la tranquilidad, la buena hombría y la serenidad con la que impregnó mi hogar. Por la noche sacaba, sobre el papel y el lienzo, todos sus demonios en un mundo subrealista e inquietante. Nació en 1918 y, como tu padre, vivió la guerra; la paz llegó pero en su interior, la guerra esperaba, agazapada, a que llegara la noche. Quizás por eso no era un hombre solitario, le gustaba rodearse de amigos que le hicieran olvidar sus monstruos. Fue autodidacta también, y boticario: jamás vendió un cuadro y quizás por eso sigue muy presente entre nosotros, vigilandonos y sonriendo desde las paredes. El domingo me encontré con un mendigo de los que hablas. Dormía entre dos carteles: en uno decia:
    En esta vida casi nunca se cumplen los sue√Īos, con suerte algunos se roncan. En el otro cartel admit√≠a comida, ropa, calzado y lectura (libros y revistas tem√°ticas,dec√≠a).Vamos a chapotear un poco, que veo que nos ponemos tristes.

  6. Se√Īorita Bennet dice:

    Jooo, si en mi √ļltimo comentario colgado no he puesto nada “revelador” robots, tener piedad conmigo ūüôĀ

  7. Metafastro dice:

    Asesino, s√≠, hay personas a las que la irracionalidad de l mundo les hace verdadero da√Īo. Suelen ser creadores de sue√Īos que los dem√°s califican de extra√Īos, hechos con el barro de la soledad y las nudosas manos de la esperanza. Supongo que tu padre ser√≠a as√≠.
    Sabes, cuando descubr√≠ que los bancos de los parques estaban llenos de Metafastros, me hice Asistente Social. No he podido ayudar a muchos, pero he estado en sus sue√Īos y les he comprendido. Y ahora que los a√Īos ya me van ense√Īado, no sabr√≠a decirte qu√© mundo es mejor.
    Gracias, a mí también me gusta chapotear. Sólo espero que llueva durante mucho tiempo y se formen muchos charcos. Besos.

  8. Se√Īorita Bennet dice:

    Buenos d√≠as a todos. Yo ya termin√© mis ex√°menes y estaba disfrutando de mi tiempo libre… ¬°pero tenia que pasarme por aqu√≠! Primero para felicitar a Angela por ser el asesino perfecto, me re√≠ mucho cuando lo vi. A carcajada limpia adem√°s, y me golpee un par de veces por mi inocencia. Es de estas cosas que no te esperas. Yo ya ten√≠a mi imagen formada en la mente (Te imaginaba como a un tio-abuelo mio que siempre me llevaba al parque y me regalaba dulces, la misma gorra, el mismo bast√≥n y las mismas ense√Īanzas)

    Por una parte, Oscar-La Mari. También impredecible, pero agradable.
    Y me ha gustado mucho leer un poquito de Dies Irae, reconozco que me la imaginaba más o menos como es (Yujuuu, atiné una de tres xD)

    Puse mi identidad hace tiempo, lo que pasa es que los robots lo quitaron y luego pusieron un post como rega√Īina.

    Tambi√©n me ha hecho ilusi√≥n “conocer” por medio de comentarios a alguien que qued√≥ finalista en el mismo concurso literario que yo, y que por lo tanto, su relato lo tengo en la estanter√≠a. Lo digo por Firm√≠n y yo. Todav√≠a tengo que descubrir cual de los nueve relatos restante es el suyo.

    Qu√© m√°s decir…yo aunque he jugado a ser otros en otras redes sociales (y es bastante divertido) aqu√≠ decid√≠ ser como soy, porque lo consideraba un concurso “serio” aunque de serio ha tenido poco al final..jeje

    Me gustar√≠a saber como podemos establecer contacto si hay prohibici√≥n de revelar la identidad. Yo tengo hueco en todas las redes sociales, como veintiun-a√Īera que soy.. bueno no, veintidos, que los cumpl√≠ el otro d√≠a y no me acostumbro. Tengo cuentas en: Hotmail, Gmail, Facebook, Tuenti, Tumblr, Twitter, Blogger, y bastante tiempo libre x)

    Me apena que muchos de los que hay aqu√≠ no quedaran en la final, porque yo habr√≠a apostado pro ellos. Aunque he de reconocer que muchos de los relatos finalistas no los he le√≠do, porque me estanqu√© en un punto y parece que a partir de ah√≠ ha habido una revelaci√≥n de literatos. Pues la mayor√≠a de finalistas est√°n pululando por ah√≠. Habr√° que leerlos ūüėČ

    Aqu√≠ os dejo una canci√≥n esperable de la se√Īorita Bennet:
    http://www.youtube.com/watch?v=-1ztBQiMtr8

    besos a todos.

  9. lectora dice:

    La ” capullina” soy yo?Don Juan O Juana?

    Aunque soy romanticona
    no me gusta ligar en verso,
    pero mi alma se envalentona
    cuando me dedican un verso.

    lamari tiene una fló
    que no la regala a cualquiera
    se puede pas√° la vida entera
    hasta que llega, su verdadero am√≥…jajajajaja

    Vaya , de qué luna hablaba embaucador de lunas luneras, cascabeleras..no era anoche cuando se nos iba a descubrir como los Boys jajajajajNada que aquí le va la marcha al personal con el misterio, mal asunto.Cuando alguien se oculta, es que algo tiene que esconder.

    Venga dele al verso Juan/a y desah√≥guese.El Tenorio me recuerda a un dinosaurio que ligaba con sus plumas, √©l usaba los meneos de capa y de sombrero, pero en la ” Hosteria del laurel” realmante s√≥lo iba para dormir jajajaja

    Me voy a rezar.

  10. Don Juan Tenorio dice:

    Amigo Morfeo: ya que vuestra casa ofrec√©is para un √ļltimo romance… ¬°ah√≠ voy!
    ¬°Ay de mi capa!
    Ejem… (me aclaro la voz para que el alhel√≠ no haga un retorno a capullo)

    ¬ŅAcaso sois, bella dama
    la que aquí dejó su llama
    con bien poca compostura?
    ¬ŅEst√°is sola por ventura
    en esta bodega vacía?
    ¬°Nos han dejado escritores
    a vos y a mí de lectores!
    Pues… luna llena aqu√≠ me trae
    en muy secreta aventura…
    A vos, que esper√°is en vano,
    os digo sin flor en mano:
    “¬ŅNo es verdad, √°ngel de amor,
    que en esta apartada orilla
    m√°s clara la luna brilla
    y se respira mejor?”
    (Ved que he reservado lo m√°s conocido de mi repertorio para vuestra nocturna sonrisa)
    Os saludo, Hidra de tres cabezas. Perdonad si solo alzo mi sombrero una vez.

  11. lectora dice:

    Buenos días Asesino.Me he puesto este vestido porque leforeverdelamari está más vista que el TBO en los comentarios.Así pasaré más desapercibida, porque aunque no lo parezca, así voy por la vida y más de una medalla se la han llevado otros a mi costa.

    Qu√© dice de Don Juan? que es anticuado?.No, el Don Juan era un encantador de serpientes con toga que por lo visto est√° esperando hoy a las 20 pasados unos minutos para quitarse esa capa que le envuelve.A m√≠ me da que va haber otra sorpresita, mira si debajo de la capa tenemos alg√ļn modelito de Woman Secret?.Estoy deseando que alguna, sea “alguno”, que ya est√° bien de tanto hacerse una ilusiones jejejejej.

    Y a la pandicuchi que le pasa?, desde que se dieron la vuelta y se le vio la cara parece que le ha dado un ataque de verguenza.Ya no beben?, ya no quieren juerga, pic√ļ o guateque?.No, no diga que andan entretenidos con los finalistas, es que parece que la bodega ha perdido inter√©s, ya no es el salto a la fama.Mira yo, desde que pas√© por aqu√≠ me estoy haciendo famosa.El manolo de Ja√©n me propone a quitaros el puesto jajajajNi de co√Īa!!!que yo lo m√°s largo y con m√°s sentido que escribo es la lista de la compra y siempre se me olvidan cosas.

    Bueno ha comprado canastita o tendr√© que traerme la gasolina de mi casa?.Porque como el juanillo, sea juanilla la voy a coger de cuadritos.Menos mal que siempre estar√° el Love, que aunque me ca√≠a como una pat√° en la barriga( porque es una encicloped√≠a con piernas jo√©!! qu√© cansino! ) al final resulta que √©l es ” √čL ” siempre fu√© un ” √Čl” con coleta, pero machote.jajajaja

    Bueno me voy, que tengo que entregar un √ďscar.

    No me llames Dolores ll√°mame Lolo…a v√© si es verdad.

    lamari

  12. Don Juan Tenorio dice:

    Tiempo insólito, buen Morfeo.
    La copa de mi sorpresa, que creía colmada, ha empezado a rebosar.
    Pues llegamos al epílogo, envenenando estoy al Tenorio (que espada no lo mató).
    Voy preparando mi humilde casa para recibir a tanta letra admirable. Cuando llegue la hora podr√©is encontrarme all√≠. Tengo chimenea antigua, buhardilla y quinientas horas de niebla. En mi pueblo vive un tabernero casi tan entra√Īable como t√ļ; estoy seguro de que te gustar√°.
    Te dejaré mi testamento, si el Comendador me lo permite.
    Como acabo de escribirle a Dies Irae:
    Prometí y cumpliré.
    Con la luna llena… (estos puntos suspensivos son por si acaso llega a menguante)

  13. Asesino de Morfeo dice:

    La bodega est√° vac√≠a, y es normal, el protagonismo ahora lo tienen los finalistas y el personal anda muy ocupado felicit√°ndolos y enter√°ndose de lo que esconden o muestran tras los seud√≥nimos. Es una pena que se pierdan el maravilloso texto que has dejado sobre la mesa, Iri. Un derroche de sensibilidad…supongo que muchos de los ancianos (¬ŅPor qu√© se ha desterrado esa palabra por lo pol√≠ticamente correcto?)que leyeran esa revista se ver√≠an reflejados en su protagonista. Me has emocionado, gracias por este regalo.

  14. Dies Irae dice:

    Querida √Āngela… Vengo de paso y ¬Ņqu√© encuentro? ¬ŅVac√≠a y fr√≠a la bodega? ¬ŅY nuestras tertulias literarias, famosas en el mundo entero? A√ļn quedan d√≠as, venga. Enciendo el fuego y te dedico este escritillo que vive en un material publicado modestamente por un Centro de Educaci√≥n de Personas Adultas:

    Debilidades

    No tenías ninguna,
    yo sólo una,
    que amaba.
    Bertolt Brecht

    Ser√≠a hermoso emprender un viaje por cada surco del rostro, por cada arruga, por cada cicatriz. Encontrar el eco de las se√Īales, recordar aquello que nos hizo re√≠r o llorar: cu√°l fue exactamente el disgusto que inici√≥ la l√≠nea del entrecejo, a qu√© palabras dulces debemos esa marca de sonrisa que qued√≥ fijada en el l√≠mite del labio; qu√© sorpresa nos oblig√≥ a enarcar las cejas de ese modo; por qu√© o por qui√©n achicamos los ojos, cu√°ndo perdieron su brillo o por qu√© volvieron a chispear alegres como el fuego en invierno; qu√© mirada atenta descubri√≥ la primera cana, la precursora; qu√© mediod√≠a al sol provoc√≥ esa mancha, qu√© hielo nos quit√≥ el rubor.

    Adentrarnos en nuestra imagen sin miedo y sin prejuicios, leerla como un libro, demorarnos en los recuerdos. Asumir lo que somos, lo que hemos aprendido de la vida.

    Es la huella del tiempo lo que queda en el rostro. Cada a√Īo, cada estaci√≥n, cada mes con sus d√≠as, sus horas y minutos, lo han ido esculpiendo. Es lo que vemos en el espejo: lo que nos ha regalado su paso. De viejos, todos tenemos la cara que nos merecemos, dicen.

    Y cuando del libro de la vida hayamos pasado la √ļltima p√°gina escrita, nos queda decidir qu√© haremos con las hojas en blanco; elegir qu√© podemos aprender todav√≠a.
    ‚ÄÉ

    Ella, de momento, se qued√≥ satisfecha. No estuvo mal su libro, aprendi√≥ de lo malo, disfrut√≥ de lo bueno, no tuvo grandes quejas por lo que qued√≥ atr√°s. Tampoco a√Īor√≥ lo no vivido: eligi√≥ despacio su camino, supo lo que perd√≠a, no hubo resentimientos.

    Le quedaban, a estas alturas, pocos deseos reales por cumplir. Ya no le apetec√≠an los viajes como antes. De casa le sobraban varias habitaciones y la mitad del ropero. Hab√≠a regalado casi todos los libros y much√≠sima m√ļsica. Su salud era buena, pero los excesos de comida y bebida la dejaban fatal. Como un pajarito, com√≠a saludablemente y se manten√≠a en buen estado f√≠sico.

    Cuando necesitaba compa√Ī√≠a, s√≥lo ten√≠a que marcar en el m√≥vil un n√ļmero: sus hijos, sus amigas, incluso su ex-marido la mimaban con celo. Cuando quer√≠a darla, sab√≠a siempre d√≥nde iba a ser bien recibida. Hu√≠a sin agobios del fr√≠o intenso del invierno y del calor excesivo del verano. No le faltaba nunca nada imprescindible.

    Continuó de momento como siempre, con su vida inalterable, sin pensar en el libro.

    Y, sin embargo, las páginas en blanco empezaron a colarse de vez en cuando en su memoria. Tan sólo por unos segundos, al principio, y luego más y más… Hasta que una tarde se acercó al espejo y las buscó: seguían en blanco, nada nuevo había en ellas desde entonces.

    No era mujer de dejar cosas sin solucionar: Se prepar√≥ un t√© humeante, se ech√≥ una rebeca sobre los hombros y sali√≥ a la terraza a tom√°rselo mientras contemplaba el crep√ļsculo. Sab√≠a que ten√≠a que buscar la forma de encontrar un buen final para su historia. ‚Äú¬ŅQu√© es, -se pregunt√≥- lo m√°s hermoso que la vida me ha ense√Īado?‚ÄĚ ‚Äú¬ŅQu√© es lo que merecer√≠a la pena disfrutar de nuevo, sacarle a√ļn m√°s jugo, dejar como epitafio?‚ÄĚ

    El sol se ocult√≥ tras la colina, las sombras se apoderaron poco a poco del paisaje. La mujer, a√ļn hermosa en su ocaso, se levant√≥ del sill√≥n y descendi√≥ los escalones que le separaban del jard√≠n. Entonces hundi√≥ sus brazos en el romero, retorciendo las ramas con las manos, arrancando las peque√Īas flores de color violeta. Luego se frot√≥ con ellas el escote, el cuello, la nuca. Sinti√≥ el perfume invadirla con los ojos cerrados, y sonri√≥. La sombra de una nueva arruga se dibuj√≥ leve, casi imperceptible, en su rostro.

  15. Asesino de Morfeo dice:

    Para Edgar.

    Por supuesto que lo de Den√≠s era una broma, recurr√≠ a el para ponerte una imagen. Era un tipo curioso, pero encantador y muy paciente. Te confieso que mi franc√©s lo tengo m√°s que olvidado, a pesar de que fue la pesadilla de mi bachillerato. Es incre√≠ble lo que puede hacer un profesor por su asignatura, y yo tuve la mala suerte de toparme con una mal√≠sima docente: sor Auxiliadora, se llamaba; fue substitu√≠da, cursos despu√©s por sor Gaudencia que consigui√≥ lo que parec√≠a imposible: hacer buena a la anterior. Bueno, algo qued√≥ porque, en una ocasi√≥n, estuvo en casa una se√Īora francesa durante una semana y, al final conseguimos entendernos con los restos de mi pobre franc√©s.
    Ya he visto que mi franc√©s, nacido en Madrid, criado en Granada y emigrante en Suiza no tiene en com√ļn con Den√≠s m√°s que la amabilidad y el dominio de su lengua.
    En cualquier caso, ha sido un placer conoceros a los dos.

  16. Edgar Alan Bécquer dice:

    Ch√®re √Āngela, te tengo que hacer una confesi√≥n.
    Agradeci√©ndote el que yo sea tu franchute preferido, la verdad es que de franc√©s no tengo nada, aunque son varios los lazos que me unen a esa cultura, empezando por el hecho de que soy profesor de ese bello idioma y de que he vivido doce a√Īos en la parte francesa de Suiza (juro que s√≥lo ten√≠a una cuenta corriente bastante modesta como la mayor√≠a de los emigrantes que trabaj√°bamos all√≠ y que cancel√© cuando volv√≠ a Espa√Īa).
    Como puedes ver yo tambi√©n emigr√© como “mi Juan” aunque yo s√≠ regres√© vivo. Tampoco me fu√≠ huyendo de la miseria sino que lo hice como experiencia personal y para perfeccionar los idiomas. Tambi√©n aprovech√© la circunstancia de vivir en Centroeuropa para viajar y conocer mejor el Viejo Continente. Fue una experiencia maravillosa.

    Me hablas de ese vaquero blanco que era franc√©s y se llamaba Denis al que le llevaba tiempo y paciencia ponerse la crema solar y al que te gustaba salpicar de arena. Pues bien, en eso tampoco me parezco mucho pues blanco, lo que se dice blanco lo soy poco, m√°s bien lo contrario. En el colegio me llamaban “conguito” por lo moreno que soy, tipo “caf√© con leche”. Y adem√°s soy del Atleti, colchonero y rojiblanco. Los blancos son los otros, los vikingos del Real. Yo soy indio y a mucha honra. As√≠ que cuando voy a la playa no me pongo casi crema porque no me hace falta. Eso s√≠, aunque nacido y criado en “el foro”, tambi√©n tengo genes granadinos por parte materna.

    Bueno querido “Asesino”, hoy te he desvelado algo m√°s de mi vida. Seguimos hablando.
    Como siempre ha sido un placer.

    Un abrazo

  17. Asesino de Morfeo dice:

    Para Edgar.

    Ahora te ha tocado, amigo: he conocido dos franceses en mi vida, el primero era el ser m√°s atildado que he conocido, parec√≠a un vaquero vestido de blanco, muy de blanco y, cada vez que iba a la playa, mont√°ba un espectaculo para tomar el sol. Alquilaba una hamaca sobre la que extend√≠a su pulcra to√°lla y empezaba el ritual de embadurnarse en aceite bronceador: primero desenvolv√≠a el frasco de dos pa√Īos, dos, que lo proteg√≠an, se embadurnaba y volv√≠a a envolver el potingue con amoroso cuidado. Guardaba el frasco en su perfecto bolso de playa y se tend√≠a al sol, con sus gafas de espejo y su sonrisa satisfecha. Era el momento que yo estaba esperando para correr y saltar a su alrededor, como si fuera un perrete en vez de ua se√Īorita de veinte a√Īos. ¬°Pobre Den√≠s! sin descomponer el gesto, se levantaba de la hamaca, iba a ba√Īarse para quitar el √ļltimo grano de arena que yo le hab√≠a regalado y volv√≠a a repetir el proceso. Fue un verano divertido.
    El segundo francés era la encarnación física de Asterix y el extremo opuesto a Denís.
    Ten√≠a que elegir, comprendelo, no hab√≠a m√°s remedio que vestirte de blanco y de vaquero. Ten√≠as en com√ļn con el la amable educaci√≥n y un toque tierno de busqueda de amigos. Y los has encontrado.
    En cuanto a mi imagen, tienes raz√≥n, me gustan las cartas mucho, pero el mus no es mi fuerte. Soy demasiado individualista y me gusta jugar con mis cartas. La √ļnica vez que he jugado en una partida con hombres, sola ante el peligro pues pretend√≠an que me acostara (por aquello de que era una partida de mucho dinero)… Tuve el inmenso placer de ganarles hasta las pesta√Īas; era las nueve de la ma√Īana cuando consegu√≠ devolverles algo del dinero y de dignidad.
    Lo guardo en mi memoria como uno de los momentos estelares de mi vida.
    Bueno Edgar, vamos a meterle mano a esa caipirinha y brindemos por los de Cuatro Caminos, por los de Chamberi y por los ciudadanos del mundo.
    ¬°Humm, que rica! va por ti, mi franchute preferido (tiene narices…¬°¬ŅDe Cuatro Caminos?!

  18. Edgar Alan Bécquer dice:

    ¡Y pensar que un día te llamé tío! (Aunque fuese de broma)

    ¡Qué bribón este asesino! ¡Cómo nos has llevado al huerto! -o mejor dicho a la vieja bodega-. ¡Y además nacida en Chamberí!
    Todo encaja a la perfección. Ahora me explico por qué siempre se ha dicho que Chamberí es un barrio de artistas.

    Y ahora te voy a confesar, querida √Āngela, como me imaginaba yo al Asesino de Morfeo:
    Me lo imaginaba como un jubilado muy dicharachero y gran aficionado a la literatura, a la que había decidido dedicarse en cuerpo y alma ahora que tenía todo el tiempo del mundo allá en su pueblecito de la ancha Castilla.
    También me lo imaginaba echando unas partiditas de mus -regadas con unos buenos chatos de vino de la tierra- con sus amigos entre relato y relato.

    Es curioso lo que uno puede imaginar simplemente a través de la lectura de unas cuantas líneas a modo de comentario.
    Me gustaría saber cómo te habían imaginado los demás colegas -nos chers collègues-.

    Y una vez desvelado el secreto, la sorpresa me ha hecho recordar el final de esa divertida comedia titulada “Tootsie”, cuando Dustin Hoffman se quita la peluca y todos se quedan de piedra.

    √Āngela, ¬°qu√© grande eres!

    Ah, que sepas que estoy con lo del discurso. No quiero dejarlo para m√°s adelante porque el tiempo apremia y ya se acerca nuestra gran gala virtual.

    Aquí te dejo algunas botellas de caipirinha por si el personal tiene sed y sobre todo ganas de fiesta.

    Besos

  19. Bons√°i dice:

    Querida √Āngela o Asesino, como lo prefieras.
    Termino de leer tu carta y de ver que te han dado un reconocimiento a la mejor comentarista y me alegro mucho. Adem√°s ya he visto tu rostro, que te negabas a mostrar y eres una mujer verdadera. Eso es lo m√°s importante de todo. Ser aut√©nticos aunque nos pongamos tras las barbas de un hombre‚Ķ siempre has sido t√ļ. Me emociona verte en el peque√Īo video que han colgado recibiendo tu premio. Me emociona saber que del otro lado del oc√©ano hay tanta humanidad y que no s√≥lo existen los problemas que nos muestran los noticieros.
    Estoy muy contenta de haberte encontrado.
    Un gran abrazo y un beso en cada mejilla y otro en la frente te da tu amiga,
    Bons√°i.

  20. Asesino de Morfeo dice:

    Para Bons√°i.

    Querido arbolito..¬°Que sorpresa, ¬ŅUruguaya?! La vida est√° llena de casualidades; acabo de conocer a Eduardo Galeano al leer D√≠as y noches de amor y de guerra, y me ha dejado ennamorada. Se muy poco de tu tierra, apenas una lejana noci√≥n de geograf√≠a, as√≠ que ya nos est√°s poniendo al d√≠a a los que, como yo, queremos conoceros un poco m√°s.
    Es incre√≠ble lo bi√©n que has escrito tu relato, hubiera jurado que se desarrollaba en cualquier rinc√≥n de Espa√Īa…¬ŅHas estado alguna vez aqu√≠?. Sea cual sea tu respuesta, si te apetece venir, tienes un trocito de mi casa para t√≠. Est√° en un lugar muy distinto a lo que he visto de Montevideo; en plena Mancha, solo tenemos unas m√≠seras lagunas en medio de un secarral, pero prometo hacer lo que est√© en mis manos para que te sientas a gusto.

  21. Bons√°i dice:

    Asesino y todos:
    En ning√ļn momento tuve expectativa de ser elegida. Mi finalidad al participar era otra, conocer escritores que se conviertan en mis m√°s feroces cr√≠ticos. Es un muy buen m√©todo de aprendizaje.
    Cada escritor que desee seguir en contacto, ser√° un logro.
    Pero me quedo contenta, pues para ser una Uruguaya de Montevideo… el papel del drogadicto lo hice muy castizo y quedó bien.
    Abrazos a todos.

  22. Asesino de Morfeo dice:

    ¬ŅSolo el segundo? sin palabras me quedo…y mira que es dificil.
    Me parece preciosa la met√°fora del viaje en tren, ya sabes: “se hace camino al andar” y yo creo que he mejorado al hablar con vosotros, creo que en parte porque he olvidado el p√°nico al papel en blanco. Es mas f√°cil hablar con alguien, aunque sea al otro lado del tel√©fono, que con una cuartlla o con un ordenador. Un beso y salgo corriendo, que me est√° esperando la familia para gru√Īirme…¬ŅA vosotros no os rega√Īan? yo no se que he hecho mal pero a mi me rega√Īaron mis padres y ahora los hijos.

  23. Nota a pie de p√°gina

    He vuelto a acentuar el “solo” y los pronombres demostrativos ( la RAE en su √ļltima Ortograf√≠a suprimi√≥ su acentuaci√≥n, pero, como ella misma ha reconocido, ha tenido poco √©xito -yo creo que por desconocimiento en muchos casos-) para que no se diga que…

  24. Morfeo:

    Respecto al porqu√© de mi seud√≥nimo, Pigmali√≥n, lo eligi√≥ uno de mis hijos, no sab√≠a cu√°l poner y les pedńę su opini√≥n y eligieron √©ste. Quiz√°, yo hubiera puesto otro que no revelo, porque, seguramente, lo utilizar√© el a√Īo que viene. Yo soy nueva en esto, escribir es una vocaci√≥n recuperada, hac√≠a muchoooos a√Īos que no escrib√≠a, de hecho El tirante de seda es el segundo que escribo. Me ha gustado Canal de literatura y todos vosotros, por lo que espero poder concursar el a√Īo que viene .

    Ha sido largo y lento,como los viajes de anta√Īo, y como en estos viajes del ayer, la traves√≠a es una experiencia en sńę misma, nos ha dado la oportunidad no s√≥lo de compartir nuestras esencias destiladas, sino tambi√©n manifestarnos, improvisar juegos e historietas, o peque√Īas narraciones que son juegos. Opinar y vaticinar sobre el trabajo de los dem√°s, re√≠r de alegr√≠a y (¬Ņ…?) de desilusi√≥n. Y, tambi√©n, como los viajeros del pasado, de llevarnos amigos, y creo que ser√°n grandes amigos. Aunque todos tuvi√©ramos un destino elegido, ¬Ņle llamamos Triunfo?, al que s√≥lo unos pocos alcanzar√°n llegar, quńó satisfacci√≥n queda cuando el viaje, nuestro viaje con Canal, se convirti√≥ en “destino” .

  25. ¬°Ay, Morfeo, vengo agotada de bailar en el sal√≥n de Dies, no sabes c√≥mo danzan ah√≠ todos. El tango, sensual y poderoso, ha sido espectacular, hasta el mism√≠simo Carlos Gardel se levant√≥ de su tumba para acompa√Īarnos a viva voz con su Yira, Yira y nosotros gira que te gira…

  26. Asesino de Morfeo dice:

    Para Lamari.

    A ver…¬°Llamando, llamando!

    Que te pases por aqu√≠, que alguien quiere conocerte…¬°No te digo n√°, y te lo digo t√≥! Ah, y tra√©te las sombras esas por si quiere ponerse al d√≠a, que me da que est√° un poco anticuado…al Emilio Tucci d√©jalo en el Corte Ingl√©s que la capa le sienta de …bueno, no, que luego la lectora me rega√Īa.

orden

Categorías

©Joaquin Zamora. Fotógrafo oficial de Canal Literatura

Comentarios recientes

M√°s vistos

RSS Portal Canal Literatura

Leer bien las bases

9 Certamen de Narrativa Breve 2012

Escribir en el portal general.

Colabora

Datos para la Entrega de Premios.

Videos de interés

De Internet al libro. Relat@s en el Canal VII