El arroyo crecía imparable, convertido en un impetuoso río que amenazaba con arrasarlo todo. El agua robó cañas y ranas muertas mientras el bosque, acechante, se volvía noche cerrada. Temeroso de la ira de su madre, el muchacho intentó recuperar las viejas botas raídas que arrastraba la corriente….y entonces despertó […]





