Te prometo que un día de estos me moriré de pena. Te lo prometo. Eira soltó el lápiz como si este le hubiera dado calambre en la mano. Recuerdos. El brazo entero pareció dormírsele. Inclinó la cabeza, apesadumbrada, dejando salir un suspiro. Apoyó los codos en la mesa y perdió […]





