Escuchaba abajo los ronquidos del viejo y encorvado George. Bueno, en realidad era tío Jorge, pero él le llamaba así, tenía la cabeza llena de literatura gótica.
Escuchaba abajo los ronquidos del viejo y encorvado George. Bueno, en realidad era tío Jorge, pero él le llamaba así, tenía la cabeza llena de literatura gótica.