Travesía americana. Por Rubén Castillo
Soy, para repetir el sintagma que Emir Rodríguez Monegal le dedicó al chileno Pablo Neruda, un viajero inmóvil. O para expresarlo sin exageración: que desplazarme en coche desde Murcia hasta Cartagena me supone un esfuerzo marcopólico. Pero, curiosamente, sí que me gustan los libros de viajes. Y si están escritos…
