Ecos del recuerdo. Por Juan A. Galisteo Luque
Caía la nieve copiosa del cielo, dejando caricias de espesura blanda; el reloj del pueblo marcaba las horas, y allá, por el aire, sonaban campanas. Era aquella tarde, una tarde fría; tras los ventanales vítreos de mi alma, creció el pensamiento, también la carencia, cubriendo mi pecho de eterna nostalgia….
