Honraré la Navidad en mi corazón. Por Luisa Núñez

Honraré la Navidad en mi corazón. Imagen: Coscobil Fernández

 

Honraré la Navidad en mi corazón y trataré de mantenerlo todo el año.
Charles Dickens

 

Aunque parezca una celebración consumista y alborotada, estas fiestas forman parte de una cultura milenaria presente en nuestra vida desde la infancia. Que perviva depende de cada uno de nosotros y nuestro entorno más cercano, aunque sea difícil sustraerse a consideraciones frívolas, de importación o despechadas.

No es una noche más, ni siquiera para los que dicen no creer en nada, porque la Navidad no es sólo la celebración de la llegada al mundo de un niño especial hace 2015 años, ni siquiera el festejo y la reunión familiar en torno a una mesa, los regalos o las sorpresas. Es una nueva oportunidad personal.

La Navidad invoca en nosotros el recuerdo de esas generaciones que nos precedieron intentando hacer este mundo un poquito mejor. De aquellos que, a su manera, nos brindaron un hogar, su amor, el arrullo y el consuelo; los cuentos de la infancia, el ejemplo de una vida generosa, sacrificada y valiente en tiempos de mucha dificultad. Nos permite comprobar que, en medio de todo el desencanto que la vida nos proporciona, existe siempre el anhelo íntimo de creer en los demás, en nosotros mismos, en la ilusión y los sueños. Y, lo que es más importante, nos propone una renovación: enfocarnos al mundo generando acciones amables que contengan valores como el trabajo bien hecho, la amistad honesta, la coherencia personal, la bondad decidida, la cooperación leal. En definitiva, el ejemplo que hemos de fraguar para que las nuevas generaciones tengan raíces fuertes que sustenten una sociedad aún mejor.

Algunos aceptaran el reto, otros no, pero eso no desvirtúa el espíritu navideño y su propósito.

Y ese es mi deseo para todos, que paséis unas felices fiestas y renovéis la esperanza manteniendo ese espíritu cada día de cada año.

Un fuerte abrazo.

 

Luisa Núñez 2014

Luisa Núñez

CEO del Portal Canal Literatura
Especialista Universitario en Sistemas Interactivos de Comunicación

 

Imagen: Coscobil Fernández

9 comentarios:

  1. Querida Luisa, no podía ser un mensaje más hermoso. Palabras que mueven y promueven la verdadera esencia del espíritu .. Sabias y precisas como siempre.

    Feliz Navidad!! Mil abrazos,mil besos. Y sobre todo gracias, siempre, por tus lecciones de vida.

  2. Zorionak eta Urte Berri On querida Amelia. 🙂

  3. Pues desde aquí deseo que ese espíritu que planea sobre nosotros estos días se mantenga siempre; que trabajemos, amemos, compartamos y honremos la Navidad el resto del año.
    Miles de besos para todos.

  4. Me encanta, tienes razón en todo, además lo expresas perfectamente. Un besito

  5. Gracias por tus palabras, Luisa.
    Un texto muy hermoso y digno y noble

  6. Cierto. Yo creo que ese «niño» consiguió (sin conseguirlo) más de lo que pensamos. Como poco ese recordatorio que es la Navidad, no importa las veces que caigamos, que incumplamos, que seamos víctimas o verdugos, siempre tendremos estos días para recapacitar y desear ese espíritu del bien. Lo triste es que nuestra memoria es floja y las tentaciones son tantas. Pero, a pesar de todo, el deseo del bien está en nosotros. Solo es recuperarlo y para siempre.

    De momento, un beso y Feliz Navidad.

  7. Gracias Coscobil, por cierto preciosa foto amiga, que siempre ilustras mis entradas de Navidad con esos belenes maravillosos. Mil besos

  8. Gracias por tus palabras Paco, por tus deseos Elena.
    Carmen, haces un resumen perfecto en tu comentario que se convierte en el complemento idóneo a la entrada. Un fuerte abrazo.
    Luisa

  9. Que el espíritu de la Navidad, que evocamos estos días, nos acompañe siempre!!

    Un abrazo muy fuerte Luisa. Que cada uno de los días del año que se acerca, sea un paso hacia ese lugar donde habitan los buenos sentimientos, la esperanza y la luz.

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