
La inteligencia nunca estuvo sola.
Prólogo
Hace un tiempo, en clase de matemáticas, un alumno me preguntó si tenía sentido seguir aprendiendo a resolver ecuaciones si una aplicación del móvil podía hacerlo por él en dos segundos. No fue una pregunta retórica ni una provocación adolescente: la hizo con genuina curiosidad, casi con alivio, como quien encuentra por fin la excusa perfecta. Le contesté algo razonable sobre la importancia de entender los conceptos antes de delegar el cálculo, y seguimos con la clase. Pero la pregunta se quedó conmigo, y con el tiempo entendí que no trataba solo de ecuaciones: trataba de qué significa, en 2026, saber algo.
Llevo casi veinte años enseñando matemáticas, física y química en un instituto de Madrid, y he visto pasar por mis clases calculadoras gráficas, traductores automáticos, buscadores y, ahora, inteligencias artificiales capaces de resolver en segundos problemas que a mis alumnos más aventajados les llevaban media hora. A esta última la llamaré, de aquí en adelante, simplemente IA, como ya hace casi todo el mundo. Cada una de esas herramientas llegó precedida del mismo rumor: esta vez sí, los estudiantes dejarán de pensar.
Este libro nació de la sospecha de que ese rumor tiene una historia mucho más larga de lo que solemos admitir, y de que quizá, si la conocemos, podamos hacernos una pregunta mejor que la que nos venimos haciendo estos últimos años. No pretendo convencer al lector de nada en concreto. Prefiero, simplemente, contarle esta historia —la de la piedra tallada, la escritura, la calculadora, internet y, por fin, la IA— y dejar que sea él quien llegue a sus propias conclusiones. Sospecho que se parecerán bastante a las mías. Pero si no es así, este libro también habrá cumplido su propósito: pensar, un poco más despacio, sobre algo que estamos decidiendo demasiado deprisa.

Juan Carlos Rodríguez Barreno
«De la piedra tallada a la IA: cada herramienta desplazó el esfuerzo humano un poco más allá»
El libro parte de una pregunta: ¿Qué parte de nuestro pensamiento estamos dejando de ejercer desde que empezamos a pensar con la IA?
Explora cómo la mente humana siempre se ha extendido mediante herramientas, símbolos y otras personas. La IA no inicia ese proceso, pero lo lleva mucho más lejos. También gira alrededor de tres cuestiones: qué capacidades ganamos, cuáles dejamos de practicar y quién responde cuando delegamos decisiones en la tecnología.
No es un libro contra la IA, sino una reflexión sobre inteligencia, educación, pensamiento y responsabilidad.
*Una nota sobre el proceso: Este libro ha sido escrito por mí, con la ayuda de una IA como herramienta de edición, búsqueda de fuentes y contraste de argumentos. La tesis, la estructura, las decisiones
