«Historias que no debo contar»
Lo mejor de lo peor
Durante mucho tiempo, temí que me dieran lo peor, por eso decía sí a lo que tendría que haber dicho no, me cargaba con tareas que los demás no querían y aguantaba la discriminación.
Temiendo que me dieran lo peor, siempre andaba disciplinada y obediente, encantadora y dispuesta, servicial y colaboradora…; en resumen, me desvivía por los demás…
A pesar de todo, un día me dieron lo peor.
Al principio me pregunté por qué: por qué esa injusticia…, por qué yo…, por qué… Enseguida me di cuenta de que la cuestión era distinta y la pregunta era esta: Para qué. Entonces la respuesta llegó.
Me dieron lo peor para que dejara de tener miedo a que me dieran lo peor.
Me dieron lo peor para que nunca más dijera sí, cuando tendría que haber dicho no por miedo a que me dieran lo peor.
Me dieron lo peor para que no cargara con las tareas que los demás no querían por miedo a que me dieran lo peor.
Me dieron lo peor para que pudiera expresar esto y todo lo que me parezca injusto sin miedo a recibir por ello lo peor.
Me dieron lo peor para que descubriera que lo mejor siempre es aquello que me permite ser yo misma, decir lo que pienso, pasar de lo que no me interese y, en definitiva, ser libre, sin miedo a que por ello pudieran darme lo peor.
Mercedes Alfaya
