Sucedió en el bus. Por Dorotea Fulde Benke

Sucedió en el bus

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CORTOMETRAJE CONTADO

 

A esta chica la descubrieron por montar en el bus de línea. La jefa de casting de una agencia de modelos que viajaba en el mismo, la vio y enseguida apreció su potencial. Le dio una tarjeta y la invitó a pasarse por la agencia. Ella siempre se había visto guapita pero nada del otro mundo sin embargo después de pasar por un peluquero de moda y su maquilladora se convirtió en un ser distinto, propio de viajar en un Jaguar o un jet privado, y de modo alguno en un bus.

A pesar de ese cambiazo, nada más colocado el póster en la parada, el chófer del bus la reconoció porque le había sonreído al subirse al coche y pagar con un billete de cincuenta euros.

La limpiadora de color que iba sentada a su lado se acordó de ella porque durante cuatro días seguía oliendo su delicado perfume floral. Envuelta ella misma en nubes de sudor y lejía le pareció aquella fragancia un delicioso regalo que la chica entregaba a todos sin pedir nada a cambio.

Poco a poco el autobús se llenaba y cuando la chica iba a bajarse, tuvo que apretar su lindo cuerpo contra un joven muy delgado. Dejó sus curvas impresas en el deseo del chico de tal manera que ese -aturdido- se bajó del autobús detrás de ella aun estando a seis paradas de la suya.

Siguió sus pasos a cierta distancia pero sin apartar la vista de ella y un policía que cuidaba un paso de escolares se fijó en el perseguidor de la chavala porque le parecía algo sospechoso.

El portal de la agencia de modelos tenía la cerradura rota y la chica esperó delante de la puerta en compañía del joven delgado que no quiso irse de su lado.

Al rato llegó el policía cuyo turno había terminado y se quedó observando la pareja desde la acera de enfrente.

Finalmente vino la jefa de casting y se llevó a la chica al estudio. Al desaparecer ella de su campo de visión el joven delgado se sintió desorientado y se derrumbó en el escalón.

Al policía aquello le pareció tan raro que se lo llevó a comisaría por vagabundo. Tardó unas tres horas en salir por lo que no estuvo en la facultad cuando un trastornado disparó contra ocho estudiantes compañeros suyos que esperaban a la puerta del aula.

A la semana despidieron al conductor del autobús porque siempre se quedaba un cuarto de hora en la parada mirando el cartel y entregándose a sus sueños eróticos.

La chica por lo tanto salvó la vida del joven delgado, destrozó el futuro laboral del conductor, hizo que el policía se sintiera héroe y que la limpiadora cambiase de lavasuelos y de desodorante.

Unos meses después la modelo se casó con el exmarido de la jefa de casting una vez divorciado de la misma. No volvió a conseguir trabajo por la misma agencia…

 

Dorotea Fulde Benke

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