TIC TAC. Por Teriri

Tic-tac, tic-tac, tic-tac… ¡ese maldito sonido! No lo soporto más, perfora mi tímpano y llega hasta mi extenuado cerebro; las neuronas emprenden su particular éxodo, abandonan mi maltrecho cuerpo, salen de mí, se retuercen, se arrastran y mueren sobre la desgastada moqueta de la habitación. ¡Que alguien lo pare, por…

leer más