Asesina de anhedonia. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Asesina de anhedonia y exultante perra acariciada; malabarista o disparate, piel erizo y boca de hierbabuena; sangre hirviéndome en las venas y carcajadas adúlteras.   Serpiente de cascabel y perversa ternura. Carne de cañón y tierra prometida.   Hoy, la primavera, la llevo yo en los huesos…   Yolanda Sáenz…

leer más

La luz. Por More

Toda la luz del cuarto hablaba con mi sombra era mi sombra esclava de la luz del mediodía Todo mi cuarto en sombras y la luz se mecía melancólica estampa de una paz sin lisonjas, la paz de los muertos esa queda alegría que se instala en el alma el…

leer más