Gracias. Por Javier Úbeda Ibáñez
Gracias por tu alegría, sin resquicios. Gracias por tu mirada, todo un prodigio de tiernas hojas frescas. Gracias por desnudar, por detener, y también por engrandecer con tu presencia momentos irrepetibles de nuestras vidas. Gracias por regalarme miles de mariposas cada día que revolotean suavemente entre…