A una rosa Eras flor, que comenzabas a brotar del tallo al sol, orgullosa, derrochabas la belleza, el esplendor. Tu colorido mostrabas, y presumiendo de ensueño, al campo tu olor le dabas, porque el campo fue tu dueño. Toda tu hermosura plena, rosa del jardín florido, recogiste en gracia llena….
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