Tus armas. Por Aleqs Garrigóz

Tus armas   Siento tus armas sentarse junto a mí y se siente cual cielo. Difícilmente puedo evitar entregarme y me mojo en cascadas sin fin. Cierro los ojos, es tarde para otra cosa ya. He comenzado a sentir sus frías bocas de metal jugar con mis cabellos, rondar mi cuello. Un espasmo, un beso…  La luz.     Aleqs Garrigóz        

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El cuervo. Por Chalico

El cuervo.   Supongo que esta manzana madurará con el tiempo. Por terquedad la arranqué del árbol desde antes la mordí, me supo agria y percibí en ella el color verde naciendo de las orillas del espacio que dejó la mordida. Supongo que algún día dejaré de pedir perdón por…

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