Diario de una mujer despeinada (II) Por Anita Noire
«Algunas personas son amables sólo porque no se atreven a ser de otra forma». Me despertó el zumbido del televisor y un fuerte dolor en las cervicales. Me había quedado dormida y la ventana seguía abierta. Normal, pensé, la había abierto yo cuando salió por la puerta. ¿Quién iba a…








