EL DESEO DE TU AMOR. Por Isidro R. Ayestarán
Hoy decido que ya se acabó, que dejo de ser el poeta solitario ahogado en mil penas y herido en decenas de batallas. Esta noche pongo punto final a mi eterno personaje de vagabundo de sentimientos, tantas veces descrito en infinitos versos y retratado en innumerables personajes que no eran…





