Mentira Terapéutica. Por Catalina Ortega Díaz
Mentira Terapéutica Hay verdades que matan y mentiras que salvan. Luisito, conocido cariñosamente por el apodo de “Chito”, era una criatura asombrosa. Aprendió a saltar antes que a caminar. Poseía una belleza salvaje: labios gruesos; nariz redonda y chata; mirada inquietante; risa estridente que rebotaba en los muros…









