La saeta del poeta solitario. Por Isidro R. Ayesterán
La saeta del poeta solitario Madrugada santa de redobles sin saetas, con el aroma del incienso confundiéndose con la certeza de sentirse huérfano de editores para sus versos, incapaz de resucitar de la mediocridad de sus textos, cabalgando ante un Gran Poder con señorío y tronío quebrando el silencio,…