Cambio de aires. Por Luis Tamargo.

Cambio de aires “Además, me daba placer imaginar todo lo que no conocía de aquella ciudad”. Felisberto Hernández.   Fue una mala caída. Su madre ya le había advertido más de cien veces que tuviera cuidado con los árboles y, precisamente, había tenido que ocurrir ese día y allí, en…

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El Cuadro. Por Luis Tamargo

El Cuadro “Durante el viaje se canta y charlotea; los islotes están frente a la costa, más allá de la Isla, y el viaje es largo” Knut Hamsun.   A lo largo de mi azarosa existencia he podido conocer los más variados paisajes y, lejos de sentirme utilizado, ahora reconozco…

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Miedo a Soñar. Por José Álvarez-ATHO-

¡Oh pensamiento! ¿Por qué quieres que no la deje? Si no sé fingir. Nada de laberintos. ¿Por qué te obstinas? Si permaneciera junto a ella, me exterminaría. Solo es un amorío, querido pensamiento, ignorancia y ensayo de amor. ¿Por qué insistes? No. Ese amor, no puedo. Se durmió sobre mi…

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MELUSINA (UN CUENTO DE HADAS). Por Patricia Esteban

Nos fuimos a vivir al barrio de Casablanca, como un Bogart y una Bergman de todo a cien. Tu madre nos compró un juego de copas horroroso, que siempre soñé con exterminar en una orgía de brindis rusos. Mi madre nos compró un carro de la compra que jamás llenábamos…

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Preludio de Primavera. Por Cris Flantains

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Mss Margot. Preludio de primavera … y de ese sueño hechicero despertará al calor del primer beso de amor… Bajando por ese camino entarambinquinculado la sorprendió a Mss Margot la primavera. En sus mejillas, pálidas de invierno frío, apareció un leve color rosáceo y en los ojos bellos de gris inmenso, un…

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PUÑICOS DE ACERO. Por Ángeles Morales

  -Tengo los puños de acero y la cabeza de chorlito – Afirmó extendiendo los brazos para que la gente pudiera admirarlos. – Las piernas de bronce y el culo de escarcha – Prosiguió. – La nariz de pimiento y los ojos de cereza. – La boca de almendra y…

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EVA Por Marita

Eva en el jardín ve a los niños correr y piensa en lo desafortunada que fue al no poder tener los propios. Si el doctor hubiera partido por examinarlo a él primero… Pero no, el machismo de siempre hizo suponer que era ella la “fallada”, cuando no, cuando la verdad…

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En la Isla. Por Marita.

Al fin había llegado a la Isla. No era gran cosa, decían algunos, pero, para mí, era el paraíso… el sueño realizado. Dos veces la visité anteriormente, sin embargo, en viajes muy cortitos y no alcancé a conocer más que el aeropuerto y el hotel donde se efectuó la reunión…

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Las siete vidas de un feo. Por Ángeles Morales

Las siete vidas de un feo Era feo a rabiar. Los perros le ladraban con el hocico apuntando al cielo; después, cuando creían haber conseguido amedrentarlo, lo dejan pasar manteniendo altas sus cabezas, mostrando sus dientes de forma automática como queriendo decirle: “Y que conste que no te hinco los…

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