El señor y el vagabundo.Por Juana Fuentes
Mira a ese hombre y su perro. No importa que sea febrero y que apenas alcance la manta mullida por el polvo amontonado para abrigarle del hielo de las noches: el cuerpo cálido del perro consigue cada mañana reanimar sus manos. Pareciera que fuera el animal el dueño, el…






