Yo tenía…un patio extraordinario. Por Usue Mendaza Urtiaga
Retomaba el vuelo el azor sabio desde la vieja alcándara, entre olor a petunias de mi patio de Córdoba, y yo aplastaba con mi mano sus geranios por enojo de quedarme tan sola. Y entre mi desamor por rufianes tan presuntuosos como arcanos, se rompieron las perlas que…





