Otoño. Por José Fernández Belmonte
Ese atleta invencible, que es el calendario, me ha dejado esta mañana en la puerta de casa a la señora Otoño y yo, que soy muy educado, le he invitado a pasar. – Pase, pase, señora Otoño, no se quede usted ahí. – Muchas gracias joven, es usted muy amable….







