Muñeca de carne. Por Juan A. Galisteo Luque
Oculta en la esquina de un lugar cualquiera, te observo muñeca, muñeca de carne, con tu falda corta, tu malla de seda, y esas bellas piernas despertando el aire. Tú, que vives de eso, de vender tu cuerpo, muchacha sin alma, de duro semblante, no esperes del mundo con su…






