Otravirgen. Por Yolanda Sáenz de Tejada
A María (la Monjas), que me inspira. Virgen… me grita alarmado, repitiendo sin freno este sustantivoadjetivo (como si fuera un delito ser virgen a los cuarenta). Y, aterrado, se aleja de mis labios de golpe, con miedo de ser devorado por mi entrega. Así que aquí estoy, desnuda y sentada…





