Desenlace. Por Germán Gorraiz López
Seré yo…, mas no seré ya niño, aquel niño que te pintaba nieblas en la aurora, que alborotaba la brisa en tus ojos y que enterraba en poesía el corazón. La tarde inunda mi alma…, se enturbian mis ojos y siento ya la melancolía que me encumbra hasta el olvido…





