Cuántas veces soñara, amada, que tú venías. Por Luis Alberto Henríquez Lorenzo
Cuántas veces soñara, amada, que tú venías, con tus manos exactas a mis manos, con tus manos tan dulces, poseídas, con que forjar la historia de dos enamorados… A fecundar con gestos y caricias, a prometerlo todo a nuestro lado. Fieles y exactas: tus manos, las mías… Yo en pos…





