La reina, muy cerca. Por Julio Cob Tortajada
Al hablar en caliente se corre el peligro de convertir al hábito en un craso error. Es cuando hierve la sangre, sus brumos se expanden, se hinchan las arterias y el despropósito sale forzado al exterior, desde el fondo oscuro del atolondramiento, o de lo más hondo de la miseria…





