La niña chicle. Por Felisa Moreno Ortega
Mi hija Irene, a punto de cumplir siete años, es una niña alta y delgadita, con el pelo rubio y la sonrisa ajedrezada por culpa del Ratoncito Pérez que se llevó sus dientes actuando con nocturnidad y alevosía. Mi niña es llorona, qué le vamos a hacer. Ya apuntaba maneras…





