Crimen sin Castigo. Por Marita.
Hacía meses que no la veía. Recuerdo cuando la tuve que perseguir, sin resultados, una tarde entera. Tal era mi obsesión. Soñaba con ella, su cuerpo amorfo era mi mayor pesadilla. No quería volver a verla nunca más, pero, a la vez, necesitaba encontrarla, tenía que verla. Era para mí…






