Vuela, vuela, mi colibrí. Por José Fernández Belmonte
Siempre fui amante de heroicidades. De guerras sin cuartel. De causas perdidas. De utopías. De sueños. Y vuelo. Vuelo nuevamente sobre un océano empequeñecido por el uso y la costumbre. Cada día todo me parece más pequeño. Cada día la vida me aporta menos asombro y más lucidez. Mi clarividencia…





