Porque te quiero, me condeno… Por Yolanda Sáenz de Tejada
Lo peor del amor no es cuando crujen los huesos. No. lo peor del amor es olvidar. Porque te quiero, me relego. Porque te quiero, me condeno como una flor venenosa que se clava sus propias espinas. Pero duele y, además, huele a pura sangre. Podría…





