Retortijones espirituales. Por Brisne
«Vuelvo al escritorio, me siento mejor…¡la boca rebosa de aquello de lo que el corazón está lleno, y también la pluma del poeta! Una vez oí contar al maestro Abraham que en un viejo libro se decía algo de un extraño hambre al que una especial materia peccans rumoreaba en…





