Del canto del mar. Por Salvador Pliego
I Ya no hay gaviotas, poetas. Se fueron al mar. Se fueron silbando, tejiendo un ajuar de nidos, agobios, nostalgias y pan; ni quien las alcance o vuelva a escuchar. Dejaron ristras y estelas, bordaron de cera las crestas del mar. Transmigraron sus plumas y legaron un pedazo de cauda…





