Callar los ojos y escuchar que existes. Por Luis Oroz
Callar los ojos y escuchar que existes. Buscar donde no late el corazón latente de la búsqueda. Recoger los escombros del deseo y construir con ellos un recuerdo de arena. Vivir bajo la vida, concedernos una tregua de luz. Dejar que vuelen, elípticas, las palabras prohibidas; las abejas que vuelcan…





